La creadora de contenido antioqueña Karol Ballén, conocida en redes sociales como La Paisa Chiviada, encendió la polémica nacional tras publicar un video en sus plataformas de TikTok e Instagram en el que lanza una serie de insultos directos contra las mujeres que mantienen relaciones sentimentales con hombres comprometidos. En la grabación, que se ha viralizado en las últimas horas acumulando miles de reacciones, Ballén utiliza un lenguaje particularmente agresivo para referirse a quienes ella denomina «mozas», término coloquial en Colombia para describir a la persona que sostiene un vínculo afectivo con alguien que ya tiene pareja estable.
El video, que no tiene una fecha exacta de publicación pero cuyo impacto se disparó recientemente, muestra a la influenciadora expresando una furia sin matices: «A Colombia le está matando tantas hijueputas mozas orgullosas de ser la otra. ¡Ay! Malparida, malparida. Conseguite un novio soltero. ¿Por qué uno con novia? Malparida, malparida, malparida. Perras desgraciadas! Las odio a todas. Odio a todas las hijueputas mozas. A todas, a todas, todas, todas son unas malparidas. Todas. Todas las que se metan con un hombre con novia, cómanse mucha mierda, perras», declaró Ballén en un tono que no dejó espacio a interpretaciones. La reacción inmediata en las redes sociales dividió a los usuarios entre quienes respaldaron el mensaje y quienes lo criticaron por considerar que excluye por completo la responsabilidad del hombre infiel.
Un debate que trasciende los insultos
Mientras algunos seguidores celebraron la vehemencia de la creadora, las críticas no tardaron en llegar. «Yo odio más a las mamás que le tapan las mozas a los hijos», escribió un usuario, mientras que otra persona sentenció: «El marido la engaña y odia a la otra». La discusión rápidamente escaló hacia un terreno más complejo: ¿quién es realmente el responsable en una infidelidad? «Sí, pero odiemos también al macho, querida», reclamó un internauta, en una clara alusión a la necesidad de no eximir al hombre que decide engañar.
Una usuaria que se identificó como esposa aportó una perspectiva que muchos consideraron equilibrada: «Soy esposa y no entiendo por qué algunas mujeres se empeñan en culpar solo a la mujer. Quien debe el respeto es la pareja, y es él quien está permitiendo que otra persona entre. La pareja es quien debe ponerle un alto a esa situación y respetar su hogar». La reflexión abrió paso a testimonios de mujeres que han estado en el lugar de la «moza» sin saberlo. «Para mí el problema siempre va ser el hombre», afirmó otra participante en el debate, mientras que una tercera recordó: «Soy casada pero tengo claro que hay mujeres que no entran a donde no la dejan entrar, tenemos que dejar de victimizar solamente a una parte».
«Más bien lo que está matando a Colombia es los hombres diciendo que son solteros y con esposa o novia e hijos, niegan hasta la muerte… la novia sospecha hace el reclamo a la otra y la que resultó ser moza era la misma… porque la oficial es la que creían moza»
Usuario en redes sociales
El debate dejó al descubierto una realidad que complejiza aún más la discusión: muchos hombres ocultan tener pareja, lo que convierte a la «moza» en una víctima más del engaño. «Para mí es la falta de valores, porque preferiblemente quedarse sola que tener que conformarse con un man que tiene mujer», escribió otra usuaria, mientras que hubo quienes se sintieron identificados con la indignación de Ballén: «Yo pensé que era la única con sentimiento», confesó alguien, a lo que otra persona respondió escuetamente: «De acuerdo, las odio también».
Lo que inició como un estallido emocional de una creadora de contenido se ha transformado en un espejo de las contradicciones sociales colombianas. Mientras unos aplauden señalar a la «otra» como el origen del mal, otros recuerdan que sin la complicidad activa del hombre que engaña, no existiría el papel de la «moza». La pregunta que queda flotando en el aire, y que ninguno de los bandos logra responder del todo, es si la indignación debe repartirse equitativamente o si, como sugiere una de las frases más compartidas en la discusión, «odiamos a las mozas hasta que nos toca ser».










