La iniciativa reúne cuadros textiles elaborados a crochet, relatos de mujeres y una puesta en escena teatral para conservar la memoria y las tradiciones cafeteras de Manizales.
El proyecto, liderado por el emprendimiento educativo Hilos Café, forma parte de los procesos respaldados por estímulos culturales y prevé siete presentaciones en diferentes espacios de la ciudad.
Las historias de las mujeres también forman parte de la memoria cafetera de Manizales. A través del tejido, la narración y el teatro, Voces Tejidas con Hilos Café busca reconocer esas experiencias y convertirlas en expresiones artísticas que conectan las vivencias personales con las raíces culturales de la ciudad.
Fotografías: presentación del proyecto Voces Tejidas con Hilos Café.
Paula Andrea Vargas Román, responsable de la iniciativa, explicó que Hilos Café es un emprendimiento educativo con enfoque cultural que propuso para este año una obra teatral acompañada de una exposición de cuadros tejidos a crochet y cosidos a mano.
El primero fue la creación de los cuadros tejidos a crochet por mujeres, muchas muy expertas, algunas no tanto
En este proceso también participaron mujeres vinculadas a espacios de reeducación frente al consumo de sustancias psicoactivas, quienes aportaron sus habilidades y experiencias a la construcción colectiva de la propuesta.
La idea nació de una reflexión sobre las historias cafeteras y las maneras de transmitirlas a las nuevas generaciones. “Yo llevo mucho rato dando vuelta por la ciudad con las historias cafeteras, historias que vienen del campo, cómo se las contamos a los niños, y también me di cuenta de que hay muchas mujeres que están llenas de historias y que también tienen mucha relación con la finca”, explicó Vargas Román.
A partir de esa reflexión, el proyecto propuso crear piezas textiles que narraran las vivencias de las mujeres de Manizales y su relación con el campo, las fincas y la cultura cafetera. “Decidimos este año hacer cuadros narrativos tejidos a crochet o cosidos a mano para contar también las historias que tienen las mujeres de Manizales y que sabemos que son portadoras de la identidad de nuestra ciudad”, agregó la responsable de la iniciativa.
Video con declaraciones de Paula Andrea Vargas Román, responsable de la iniciativa.
Una de las participantes es María Inés Orozco Giraldo, quien ha encontrado en el tejido una práctica constante a lo largo de su vida. Su vínculo con la Casa para la Dignidad de las Mujeres le permitió continuar desarrollando esta habilidad y sumarse a la propuesta cuando conoció la temática de los cuadros.
“Yo siempre he tejido. Desde que tengo uso de razón he tejido”
Explicó que, cuando Paula le comentó que el proyecto estaría relacionado con el café y las fincas, encontró rápidamente la inspiración para elaborar su pieza. Su experiencia personal y el vínculo con el territorio fueron fundamentales para construir una representación que conecta con sus recuerdos.
“Yo fui de finca mucho tiempo. Entonces, yo siempre he amado mi tierra, mi tierra natal, que es Manizales. La relación era con el café y las fincas y todo, y realmente esto es casi como en donde yo viví”, expresó María Inés al hablar de la inspiración detrás de su cuadro.
Video con declaraciones de María Inés Orozco Giraldo, participante del proyecto.
La programación prevé un recorrido de siete presentaciones en distintos lugares de la ciudad. Según Vargas Román, el itinerario comenzó durante el Séptimo Encuentro de Escritoras de Caldas, en la Biblioteca El Carmen; continuó en el sector de La Enea y llegó a la Casa para la Dignidad de las Mujeres. La programación también incluye una presentación en la Biblioteca Pública Municipal y visitas a instituciones educativas de Manizales.
- Séptimo Encuentro de Escritoras de Caldas, en la Biblioteca El Carmen
- sector de La Enea
- Casa para la Dignidad de las Mujeres
- Biblioteca Pública Municipal
- instituciones educativas de Manizales
Con Voces Tejidas con Hilos Café, el tejido se presenta como una herramienta para preservar la memoria, reconocer los saberes de las mujeres y transmitir la identidad cultural de Manizales. La iniciativa ilustra cómo los procesos artísticos pueden reunir distintas experiencias y transformarlas en relatos compartidos que conectan a la comunidad con sus raíces cafeteras.










