La persistencia de las lluvias intensas durante el primer semestre de 2026 continúa golpeando la oferta de alimentos perecederos como la papa, las frutas y el tomate, lo que mantiene elevados los precios para los consumidores colombianos y presiona la inflación general. Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la inflación anual en mayo se ubicó en 5,84%, superior al 5,68% registrado en abril. Aunque la inflación mensual de mayo fue de 0,47%, inferior al 0,52% que esperaban los analistas, la inflación acumulada en lo que va de 2026 alcanza el 4,36%, un aumento significativo frente al 3,63% del mismo periodo del año anterior.
El informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), presidida por José Ignacio López, señala que las condiciones climáticas adversas han reducido la oferta de productos clave, elevando los costos en la canasta familiar. La inflación anual de alimentos se situó en 6,0% en mayo, una leve mejora frente al 6,7% de abril, pero la inflación acumulada del rubro entre enero y mayo de 2026 es de 5,8%, muy por encima del 4,9% registrado en el mismo lapso de 2025. Los alimentos perecederos, que representan apenas el 21% de la canasta de alimentos, explican cerca del 60% de la inflación de este rubro en lo corrido del año, con una variación del 14,8% y una contribución de 3,4 puntos porcentuales. Dentro de este grupo, las frutas frescas aportaron 1,5 puntos porcentuales a la inflación, la papa sumó 0,6 puntos y el tomate otros 0,5 puntos.
Lluvias golpean regiones productoras
El reporte de Anif detalla que la menor oferta de limón, mora, tomate de árbol y mango respondió a las lluvias registradas en Antioquia, Santander y Norte de Santander, regiones que concentran una parte importante de la producción de estos alimentos. Fedepapa, por su parte, recuerda que el consumo per cápita de papa en Colombia oscila entre 57 y 61 kilogramos anuales, lo que hace que cualquier variación en su precio impacte directamente el bolsillo de los hogares. Mientras los perecederos siguen al alza, los alimentos procesados muestran una inflación anual más moderada, del 3,2%, con una contribución de 2,4 puntos porcentuales.
El contexto inflacionario actual se aleja de la meta del Banco de la República, que busca un ritmo de inflación cercano al 3%. Los alimentos se consolidan como el segundo factor de presión inflacionaria después de servicios como alojamiento y transporte. La división de alojamiento y servicios públicos aportó 1,4 puntos porcentuales a la inflación general, con una variación anual del 4,5%, mientras que restaurantes y hoteles registraron un incremento del 9,6%.
Impacto en la canasta familiar y perspectivas
La persistencia de precios altos en productos básicos reduce el poder adquisitivo de los hogares colombianos, especialmente de aquellos con menores ingresos, que destinan una proporción mayor de su presupuesto a la alimentación. Anif advierte que, además de los choques climáticos, los ajustes salariales y la indexación de precios están contribuyendo a que los costos no cedan con la rapidez deseada. Las expectativas de una mejora en la oferta dependen de la normalización del clima en las próximas semanas.
“Los perecederos, aunque solo representan el 21% del total de la canasta de alimentos, han explicado cerca del 60% de la inflación de este rubro en lo corrido del año”
Anif, presidida por José Ignacio López
La entidad también señaló que, mientras las lluvias continúen afectando los cultivos en Antioquia, Santander y Norte de Santander, es probable que los precios de frutas y verduras se mantengan elevados durante las próximas semanas. El Dane y el Banco de la República monitorean de cerca la evolución de los precios de los alimentos, conscientes de que una disminución sostenida en este rubro es clave para que la inflación general retome una senda decreciente hacia la meta del 3%.
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