Álvaro Uribe Vélez se mantiene, hasta hoy, como el único presidente colombiano que ha logrado la victoria en primera vuelta electoral desde que la Constitución de 1991 instauró el sistema de balotaje. El exmandatario, que gobernó entre 2002 y 2010, consiguió ese hito en dos ocasiones: en 2002 con el 54,51 % de los votos válidos (5.862.655 sufragios) y en 2006 con el 62,35 % (7.397.835 votos). En ambas contiendas superó por amplio margen a sus principales contendientes: Horacio Serpa en la primera oportunidad y Carlos Gaviria Díaz en la segunda, sin necesidad de acudir a una segunda vuelta.
Este dato cobra relevancia en el marco de las próximas elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el domingo 31 de mayo de 2026. Más de 41 millones de colombianos están habilitados para sufragar en 2.181 mesas de votación dispuestas en todo el territorio nacional. Doce candidatos compiten por la Presidencia, y las encuestas públicas más recientes señalan como favoritos a Iván Cepeda, del Pacto Histórico; Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria, y Paloma Valencia, del Centro Democrático. Si ninguno obtiene la mitad más uno de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 21 de junio, tres semanas después de la primera. El nuevo mandatario asumirá el cargo el 7 de agosto de 2026.
El sistema de doble vuelta y el antecedente de Uribe
El balotaje fue establecido por la Constitución Política de 1991 con el objetivo de garantizar que el presidente electo cuente con el respaldo de la mayoría absoluta de los votantes. Desde entonces, solo Álvaro Uribe Vélez ha logrado esquivar la segunda ronda, y lo hizo en dos periodos consecutivos. En 2004 se aprobó un Acto Legislativo que modificó la Carta Magna para permitir la reelección inmediata por un solo periodo, norma que Uribe utilizó para postularse y ganar en 2006. Ningún otro presidente colombiano ha repetido esa hazaña; todos los demás, desde la implementación del sistema, han debido disputar una segunda vuelta para asegurar su llegada a la Casa de Nariño.
El escenario electoral de 2026 plantea una competencia fragmentada entre doce aspirantes, y las encuestas no muestran un candidato que se acerque al umbral de la mayoría absoluta. Por ello, la posibilidad de una segunda vuelta el 21 de junio se perfila como el desenlace más probable, salvo que alguno de los favoritos logre aglutinar el respaldo necesario para emular la gesta de Uribe. La historia reciente indica que, pese a la polarización y el alto número de votantes, el balotaje sigue siendo la regla, y la primera vuelta, una excepción que solo el exmandatario ha conseguido convertir en costumbre.












