Manada de bovinos causó pánico en centro de Aguadas, Caldas

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Una estampida de bovinos desató el caos este 28 de mayo de 2026 en pleno centro del municipio de Aguadas, Caldas, cuando una manada compuesta por vacas, toros y terneros se desbocó por una calle empinada y dos de los animales ingresaron a un establecimiento comercial sin que se reportaran heridos ni daños materiales graves. El incidente ocurrió mientras un ganadero local intentaba arriar a los semovientes, pero perdió el control de la gran cantidad de animales, que corrieron sin rumbo fijo por la vía principal ante la mirada atónita de los transeúntes.

Testigos graban el insólito momento

La escena quedó registrada en un video que se viralizó rápidamente en redes sociales, difundido inicialmente por la cuenta @Cambiamoscol en X (antes Twitter). En las imágenes se observa a los animales avanzando a toda velocidad mientras una mujer testigo alertaba entre angustia y risas: “¡Ay, ay! ¡Se desbocó y ahí viene la otra, cuidado, lo tumba!”. El propio ganadero corría tras la manada, lazo en mano, gritando: “Cuidado con el toro, va a pasar. Va el toro, el toro, el toro”. Los ciudadanos, que inicialmente observaban con preocupación, terminaron viviendo el episodio con un tono humorístico, aunque sin perder de vista el riesgo potencial.

“¡Ay, ay! ¡Se desbocó y ahí viene la otra, cuidado, lo tumba!”

Testigo que grabó el video del incidente en Aguadas

Marco legal y antecedentes similares

El incidente, aunque sin consecuencias graves, enciende las alarmas sobre la responsabilidad de los propietarios de animales en espacios públicos. La Ley 1801 de 2016, Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, establece en sus artículos 116 y 124 que permitir la deambulación de semovientes sin control en la vía pública constituye un comportamiento que afecta la convivencia y puede acarrear sanciones. Este no es un caso aislado en el país: en marzo de 2024, una vaca ingresó a un centro comercial en Sincelejo, Sucre, generando alteraciones de tránsito y múltiples reacciones en redes. Por fortuna, en Aguadas los dos animales que entraron a la tienda —cuyas puertas estaban abiertas— salieron por su cuenta sin causar destrozos, y la manada pudo ser reintegrada sin que se lamentaran víctimas. El ganadero local, cuya identidad no fue revelada, vivió un susto que seguramente no olvidará, mientras los habitantes de la población caldense ya convirtieron el hecho en una anécdota viral que recuerda lo impredecible que puede ser la convivencia entre el campo y la ciudad.

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