Sexto día de atención tras el sismo y la ciudad mantiene la evaluación de viviendas y sectores críticos, comienza la entrega de subsidios de arrendamiento y prepara el regreso progresivo a las zonas que puedan ser habilitadas
El balance oficial presentado este sábado muestra una ciudad que todavía enfrenta daños importantes, pero que simultáneamente empieza a organizar la recuperación

Manizales entra en una nueva etapa de la emergencia provocada por el sismo del 10 de agosto. Mientras continúan las inspecciones técnicas, la atención a las familias damnificadas y la recuperación de infraestructura y comercio, la Administración Municipal concentra ahora buena parte de sus esfuerzos en determinar dónde, cómo y cuándo puede comenzar el retorno.
Hasta el momento se han recibido 4.800 solicitudes de visitas estructurales y cerca de 2.000 viviendas han sido revisadas. Algunas han requerido hasta tres evaluaciones, realizadas por Bomberos, ingenieros y especialistas estructurales.
El reporte registra 1.634 predios evacuados, correspondientes a más de 4.000 personas damnificadas. En materia de afectaciones se contabilizan 3.993 viviendas con daños parciales y 1.512 con afectación total. El balance mantiene además 211 personas heridas y seis fallecidas.
El reto ahora es saber quién puede volver
La siguiente fase no consiste simplemente en abrir nuevamente los sectores evacuados.
La Alcaldía está desarrollando un plan de retorno que implica revisar las edificaciones para establecer cuáles pueden volver a ser habitadas, cuáles requieren intervenciones menores y cuáles necesitan trabajos de mayor alcance.
Las inspecciones se adelantan edificio por edificio en sectores como Milán, Avenida Santander, Avenida Paralela, Centro y carrera 23.
En la carrera 23, por ejemplo, ya se realizan trabajos para retirar fachadas y otros elementos que representan riesgo, con el propósito de habilitar cuadras y permitir el regreso progresivo de las actividades comerciales. También se adelantan intervenciones en El Carmen, 20 de Julio, San José, Galán, Asís, Jazmín, Camino del Medio, San Sebastián, Bosques del Norte, Guamal y Solferino, entre otros sectores.
En la zona rural, las comisiones de atención visitaron durante la jornada aproximadamente 10 veredas y más de 100 lugares, realizando evaluaciones técnicas y entregando ayudas humanitarias.

El centro histórico bajo la lupa
Uno de los puntos que exige mayor cuidado es el Centro Histórico.
La declaratoria nacional del conjunto de inmuebles de arquitectura republicana comprende 34 manzanas y 162 inmuebles, entre las calles 17 y 25 y las carreras 19 y 25.
De ese universo, 92 inmuebles ya tienen una clasificación preliminar: 46 son habitables, 25 tienen uso restringido, 11 son no habitables, ocho están catalogados en peligro de colapso y dos podrían ser habilitados después de una intervención.
La propia Administración advierte que estos resultados son preliminares y continúan en proceso de verificación.
Es decir, en este sector la recuperación debe avanzar necesariamente de la mano de la seguridad: primero determinar las condiciones de cada inmueble y después definir las posibilidades de retorno.

Mas de 2.000 comerciantes esperan la recuperación
El impacto también se siente en la actividad económica.
El balance municipal registra más de 2.000 comerciantes, de los cuales 529 establecimientos presentan afectaciones altas o críticas.
La recuperación comercial está ligada directamente a las evaluaciones estructurales y a la eliminación de riesgos. Por eso, el retiro de elementos peligrosos y la habilitación progresiva de cuadras forman parte de una misma estrategia: recuperar la actividad sin poner en riesgo a quienes regresen.
En educación, permanecen afectados 16 establecimientos privados y 24 públicos, aunque la Administración mantiene previsto el retorno de las actividades académicas el martes, con flexibilidad frente a las condiciones emocionales de estudiantes, familias y docentes.
Los servicios de salud también vuelven a la normalidad, pero de manera gradual
La red de salud presenta una recuperación progresiva.
La Alcaldía verificó las condiciones de diferentes puntos de atención y encontró que varias sedes ya operan normalmente, aunque persisten dificultades de acceso, adecuaciones y servicios específicos que todavía no funcionan completamente.
CONFA San Marcel mantiene sus servicios; FAMISANAR reporta el funcionamiento normal de la IPS Horisoes; Nueva EPS tiene operativas las sedes de Assbasalud y Viva 1A, mientras que Salud Total mantiene atención en Virrey Solís y entrega de medicamentos en Disfarma, aunque persisten dificultades en laboratorio.
En otros casos, como Sanitas, se mantiene la teleconsulta ante dificultades de acceso, y la sede 3 de IPS Interconsultas de SURA permanece exceptuada, aunque se anuncia una prestación parcial desde el miércoles.
La recomendación oficial es clara: utilizar los canales virtuales de las EPS para trámites administrativos y mantenerse atentos a la información de cada institución, porque algunas citas todavía pueden ser canceladas o reprogramadas debido a las condiciones de las edificaciones.

Comienza la ayuda para los que no pueden regresar a su casa
Este sábado comenzó además la entrega de subsidios de arrendamiento a las familias afectadas.
El auxilio establecido por la Alcaldía tiene un valor de $357.000. Para los arrendatarios se contempla inicialmente por un mes y para propietarios que vivían en su inmueble al momento del sismo, por tres meses. Los períodos pueden ser prorrogables según la necesidad del núcleo familiar o de la población afectada.
El beneficio está condicionado a la revisión del predio y a la correspondiente identificación y priorización técnica.
La entrega está a cargo de la Cruz Roja Colombiana Seccional Caldas y requiere agendamiento previo. Las personas deben presentar el formato de revisión a predio y la cédula de ciudadanía, en original y fotocopia.
La Administración espera completar durante la próxima semana la entrega de estos auxilios a las personas que ya se encuentran censadas.
La ciudad ya piensa en la reconstrucción
Quizá el elemento que mejor muestra el cambio de etapa es que, mientras todavía se atienden las consecuencias inmediatas del sismo, la Administración Municipal ya trabaja en un plan de reconstrucción.
La propuesta será presentada a la ciudadanía y buscará la aprobación del Concejo Municipal, con participación de los gremios y diferentes sectores de la ciudad, para atender las afectaciones en vivienda, infraestructura y comercio.
La reconstrucción, sin embargo, no significa que la emergencia haya terminado.
Significa que la respuesta empieza a adquirir otra dimensión: evaluar, clasificar, intervenir, habilitar y, finalmente, reconstruir.
Manizales, una semana después
Por un lado, persisten miles de viviendas afectadas, más de 1.600 predios evacuados, centenares de establecimientos comerciales comprometidos y sectores que todavía requieren intervención.
Por otro, la ciudad ya está ejecutando una segunda fase: los censos avanzan, las viviendas se revisan, comienzan los subsidios, los servicios recuperan progresivamente su operación, se intervienen zonas críticas y se diseña un plan de retorno y reconstrucción.
El desafío inmediato será encontrar el punto exacto entre dos necesidades que deben avanzar juntas: que la ciudad vuelva a funcionar y que nadie regrese antes de que existan condiciones de seguridad.
Ese será, probablemente, el gran reto de los próximos días.
Porque después de sobrevivir al impacto del sismo, Manizales empieza ahora otra tarea: volver a ponerse de pie, pero hacerlo con seguridad.










