El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, firmará este jueves con el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, dos memorandos de entendimiento en Barranquilla, destinados a la cooperación en energía nuclear civil y al suministro de minerales críticos. La visita, que tiene prevista la llegada del diplomático a la capital del Atlántico hacia la 1:00 de la tarde, incluye una reunión bilateral a las 3:00 p.m. y la suscripción de los acuerdos a las 3:25 p.m. El encuentro se produce en un contexto de creciente tensión global por el control de materias primas estratégicas, especialmente el tungsteno, cuya explotación en Colombia cobró relevancia tras el reciente hallazgo de este mineral en Caldas.
Minerales críticos: el nuevo tablero geopolítico
El memorando sobre minerales críticos busca asegurar reservas estratégicas para Estados Unidos, una prioridad de seguridad nacional de la administración Trump ante la dependencia global de China. El gigante asiático concentra el 85% de la oferta mundial de tungsteno, controla el 60% de la producción de tierras raras y cerca del 80% de la capacidad de refinación. En 2025, las operaciones reportadas alrededor del tungsteno superaron los 5.000 millones de dólares. El hallazgo de este mineral en Caldas, reportado por la empresa Collective Mining tras seis años de exploración enfocada en oro, plata y cobre, coincide con la visita de Rubio y refuerza el interés estratégico de Washington en la región.
Colombia se suma así a una lista de países sudamericanos que ya han firmado instrumentos similares con Estados Unidos. Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú cuentan con acuerdos de cooperación en minerales críticos, en el marco de una disputa global por nuevas cadenas de suministro que reduzcan la hegemonía china. La firma de estos memorandos en Barranquilla, ciudad caribeña clave para la logística portuaria y energética del país, subraya la intención de ambos gobiernos de profundizar la alianza estratégica en áreas sensibles para la seguridad nacional y la transición energética.
Mientras tanto, el acuerdo en energía nuclear civil abre la puerta a la transferencia de tecnología y conocimientos en un campo donde Colombia carece de desarrollo significativo. La visita de Rubio, la primera de alto nivel del nuevo gobierno estadounidense a Colombia, consolida un eje de cooperación que trasciende los temas tradicionales de seguridad y narcotráfico, y coloca a los minerales críticos y la energía nuclear en el centro de la agenda bilateral.










