El niño influencer y activista Martín Caratar, de 8 años y oriundo de Nariño, publicó un contundente video en sus redes sociales el pasado jueves 20 de agosto de 2026 dirigido a la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), María Carolina Restrepo Cañavera. En la grabación, que ya circula ampliamente en Instagram donde el menor supera los 111.000 seguidores, Caratar cuestionó dos decisiones de la funcionaria: la directriz interna que ordena eliminar el término «niña» del lenguaje institucional en favor de un lenguaje «claro e incluyente» y su descalificación al colectivo artístico Resistencia Chiquita, que Restrepo calificó de «abusivo».
Con una claridad inusual para su edad, Martín Caratar lanzó una serie de reproches directos a la cabeza del Icbf. «María Carolina Restrepo, no me extraña que tengas ese pensamiento. Tal vez te quedaste en la época en la que los niños no podían ni siquiera pensar. A las mujeres las silenciaban y los hombres ni siquiera podían expresar sus sentimientos», manifestó el menor, quien ya había sido censurado a inicios de julio de 2026 cuando le cerraron sus cuentas en redes sociales, acción que lo llevó a interponer una acción de tutela para recuperarlas. En ese mismo tono, el niño activista le recordó a la directora que su labor debe centrarse en la realidad infantil: «Espero de verdad que puedas dirigirla entendiendo la realidad de nosotros, los niños y las niñas».
La censura como experiencia propia
Caratar no dudó en poner sobre la mesa su vivencia personal para confrontar a Restrepo. «Yo ya fui censurado una vez y lo digo con seguridad. Sí, me censuraron por hablar de política y por tener una posición. Y yo me logré defender porque conozco mis derechos», declaró el menor, quien también se refirió a Antonia Gómez, fundadora del colectivo Resistencia Chiquita, como un ejemplo de valentía en la defensa de la participación infantil. El niño afirmó haber investigado a fondo el significado del colectivo, surgido tras el caso de Yuliana Samboní para defender los derechos de las niñas a través del arte, y señaló que utiliza el arte como herramienta para transformar realidades.
El activista infantil también planteó una comparación directa con la vida de la funcionaria. «¿O a ti te gustaría que te digan que por ser mujer tienes que quedarte callada porque hay temas que no son para ti? No, ¿verdad? Pues entiende que decirle a un niño que lo único que tiene que hacer es jugar es prácticamente lo mismo», expresó Caratar, quien además lanzó una frase que se ha convertido en el eje de su mensaje: «Y no confundas protegernos con callarnos».
«Y no confundas protegernos con callarnos»
Martín Caratar, influencer y activista infantil
La controversia estalló luego de que la directora Restrepo se mostrara «indignada» por la frase «Resistencia chiquita» y calificara de «abusivo» un mural hecho con tiza por niñas relacionado con el colectivo, en un video grabado en la sede principal del Icbf en Bogotá. La directriz interna que ordena prescindir del término «niña» en las comunicaciones oficiales de la entidad, bajo el argumento de implementar un lenguaje «claro e incluyente», ha desatado un intenso debate sobre los límites del lenguaje institucional y la protección de los derechos de la infancia. Ahora, la respuesta de este niño de 8 años con más de 111.000 seguidores pone a la directora del Icbf frente a un espejo incómodo: el de una generación que no está dispuesta a ser silenciada.










