El médico colombiano Oswaldo Restrepo ha encendido las alarmas entre quienes luchan contra la caspa al revelar que el error más común es precisamente lavar el cabello a diario para intentar eliminarla. En su más reciente video de YouTube, el especialista no solo desmiente la creencia popular de que la caspa es sinónimo de mala higiene, sino que propone un protocolo casero de dos pasos con bicarbonato de sodio y vinagre de manzana, diseñado para restaurar el equilibrio natural del cuero cabelludo y romper el círculo vicioso que generan los champús convencionales.
“El problema no es tu higiene. Te lo han hecho creer, pero no es cierto. La caspa que no desaparece con el lavado no viene de suciedad. Viene de un desequilibrio en el cuero cabelludo que el champú no puede resolver, porque el champú es precisamente parte del problema”, afirma Restrepo con contundencia. Según el médico, la raíz del malestar no está en la frecuencia del lavado, sino en la composición química de los productos que se usan. La mayoría de los champús, incluso los etiquetados como anticaspa, poseen un pH alcalino que altera la acidez natural del cuero cabelludo, creando un ambiente ideal para que prolifere el hongo responsable de la descamación y la picazón.
Un protocolo de dos pasos para la ducha
El método que propone Restrepo es sencillo y se ejecuta en una sola ducha. El primer paso consiste en mezclar una cucharadita de bicarbonato de sodio con un poco del champú de uso habitual directamente en la palma de la mano. Esta mezcla debe aplicarse sobre el cuero cabelludo, masajeando suavemente durante dos minutos y dejándola actuar otros tres antes de enjuagar con abundante agua. “El bicarbonato actúa como un limpiador profundo que elimina grasa y residuos acumulados. Prepara el terreno”, explica el médico. El segundo paso, que es el verdadero secreto del protocolo, es un enjuague final con medio vaso de agua tibia al que se le añaden dos cucharadas de vinagre de manzana. Esta solución se aplica después del champú, se masajea durante un minuto y se retira con agua fría. “El vinagre de manzana tiene un pH muy similar al del cuero cabelludo sano”, aclara Restrepo, “y ayuda a restaurar ese equilibrio que el champú destruye”.
“Antes de aplicar el champú, mezcla una cucharadita de bicarbonato de sodio con un poco del champú de siempre en la palma de la mano. Aplica esa mezcla directamente en el cuero cabelludo, masajea durante dos minutos y deja actuar tres minutos antes de enjuagar. Después prepara medio vaso de agua tibia con dos cucharadas de vinagre de manzana, aplícalo como último enjuague, masajea un minuto y luego termina con agua fría”.
Oswaldo Restrepo, Médico
La advertencia de Restrepo apunta directamente a la costumbre de lavarse el cabello todos los días, una práctica que, según él, elimina los aceites naturales del cuero cabelludo, lo reseca y provoca una producción excesiva de grasa como mecanismo de compensación. Este desajuste, lejos de combatir la caspa, la alimenta al generar un ambiente propicio para el hongo. El médico también advierte sobre otros hábitos perjudiciales como usar agua demasiado caliente, aplicar acondicionador directamente sobre la raíz o cambiar constantemente de champú anticaspa, y recuerda que no toda la caspa es producto de un cuero cabelludo seco. Siguiendo este protocolo durante varias semanas, Restrepo asegura que se puede notar una disminución notable de las escamas, la picazón y el exceso de grasa, además de lograr que el cabello permanezca limpio por más tiempo, permitiendo espaciar los lavados de manera natural.












