El próximo domingo 19 de julio, Medellín amanecerá bajo un cielo prácticamente cubierto y con una altísima probabilidad de lluvia que alcanzará el 96 % durante el día, según los pronósticos del Ideam y la Alcaldía de Medellín. Las autoridades meteorológicas prevén una temperatura máxima de 28 grados Celsius y una mínima de 17, con una nubosidad del 80 % en horas diurnas que se incrementará al 98 % durante la noche. Se espera que las precipitaciones sean persistentes, aunque la probabilidad baja al 55 % en el periodo nocturno.
El índice de rayos ultravioleta se ubicará en el nivel 7, considerado alto, por lo que se recomienda el uso de protección solar incluso en medio de la nubosidad. Las ráfagas de viento alcanzarán los 20 kilómetros por hora durante el día y descenderán a 13 kilómetros por hora en la noche. Estas condiciones, típicas de la primera temporada de lluvias que va desde finales de marzo hasta principios de julio en la capital antioqueña, se enmarcan en un clima subtropical húmedo que caracteriza al Valle de Aburrá.
Clima variable en la ciudad de la eterna primavera
Medellín, conocida como la «ciudad de la eterna primavera», presenta una temperatura media histórica que oscila entre los 16 y 26 grados Celsius, con máximas al mediodía que rondan entre 26 y 28 grados y mínimas en la madrugada entre 17 y 18 grados. El domingo, la temperatura máxima pronosticada de 28 °C se acerca al tope de ese rango, mientras que la mínima de 17 °C se mantiene dentro de lo habitual. La combinación de alta humedad y nubosidad podría generar una sensación térmica más baja durante las horas de lluvia.
Colombia, por su diversidad geográfica, alberga al menos cuatro tipos de clima según el Ideam: tropical, seco, templado y frío de alta montaña, con subtipos detallados. En Medellín, la temporada de lluvias coincide con el final de la primera de dos etapas húmedas del año –la segunda va desde finales de septiembre a principios de diciembre–, mientras que los meses más secos son enero y febrero. Para el domingo, se recomienda a los habitantes y visitantes planificar actividades bajo techo, portar paraguas y estar atentos a posibles inundaciones en zonas vulnerables del área metropolitana.












