Ministro de Hacienda designado revela que déficit fiscal real es 7,8 % del PIB

Compartir en redes sociales

En una intervención que ha generado revuelo en el ámbito político y económico, el designado ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, reveló que el déficit fiscal real de Colombia asciende al 7,8% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que contrasta con los informes oficiales presentados por la administración saliente. La declaración se produjo durante su participación en el foro Proyecto Colombia, organizado por Prisa Media, a pocos días de la posesión presidencial del mandatario electo, Abelardo de la Espriella, programada para el próximo 7 de agosto de 2026. Además de este contundente diagnóstico económico, el economista sembró dudas sobre su relación previa con el presidente, al afirmar que no recuerda haber sido su profesor, contradiciendo la versión de De la Espriella, quien ha sostenido públicamente que fue alumno suyo.

“Él dice que fue alumno mío. Es posible. Pero yo no lo conocía. Lo había visto muy poco y yo la verdad no soy… ¿No? Yo le dije: ‘El problema es que yo no puedo ser el ministro de Hacienda que va a hacer más de lo mismo. Porque más de lo mismo no sirve. No sirve’”, manifestó Gómez Martínez, generando un inusual distanciamiento personal con el jefe de Estado entrante. A pesar de este episodio, el designado ministro dejó clara su postura frente a la gestión que debe emprender: se resiste a ser un funcionario que repita las fórmulas fallidas del pasado. En esa línea, sentenció que “lo único peor que un burócrata creativo es un empresario intervencionista”, marcando una clara distancia con las políticas intervencionistas que algunos analistas pronosticaban.

Un diagnóstico fiscal que enciende las alarmas

La revelación más impactante de su intervención fue, sin duda, el ajustado panorama de las finanzas públicas. “Y se los voy a decir con toda tranquilidad. El déficit real de Colombia es 7,8% del PIB. No es lo que nos han dicho”, afirmó con firmeza el futuro jefe de la cartera de Hacienda. Este dato implica un desafío mayúsculo para la nueva administración, que ha anunciado recortes de gasto como eje central de su plan para ordenar las cuentas nacionales. Gómez Martínez no solo se limitó al diagnóstico fiscal, sino que también puso sobre la mesa una amenaza concreta para el corto plazo: la crisis energética. “Tenemos que entregarle liquidez al sector eléctrico para que podamos prender al máximo las plantas térmicas y tratar de evitar, en la medida de lo posible, el apagón que nos amenaza”, advirtió, revelando la gravedad de la situación que heredará el gobierno de De la Espriella.

La designación de Miguel Gómez Martínez no ha sido casual. Con una trayectoria que incluye roles como decano y docente universitario, vicecontralor general de la República, presidente de Bancóldex, de la Cámara de Comercio Colombo-Americana y de Fasecolda, además de haber sido embajador, es reconocido como un experto en manejo de crisis. Desde la oficina de prensa del presidente electo lo describieron como un representante de los «NUNCA»: el que nunca se ha rendido ante la crisis, nunca se ha achicado ante los grandes retos y nunca ha dejado de decir la verdad. Según el comunicado oficial, su misión será “recuperar la confianza institucional, defender el dinero de los colombianos trabajadores y ordenar las finanzas públicas con transparencia, disciplina y responsabilidad”, bajo el concepto de la «Patria Milagro», donde no habrá espacio, prometen, para “más mentiras, más desorden, más derroche ni más mente pequeña”.

Sigue leyendo