El Ministerio de Trabajo de Colombia tiene listo un borrador de decreto que transformaría radicalmente las condiciones laborales en el fútbol profesional colombiano. La norma, revelada por la revista Cambio, obligaría a clubes, ligas y federaciones a formalizar por escrito los contratos de futbolistas y cuerpos técnicos, garantizando afiliación a seguridad social, una jornada máxima de 42 horas semanales y la exigencia de igualdad salarial entre hombres y mujeres. El decreto retoma fallos clave de la Corte Suprema de Justicia de 2017 y 2018, que ya habían advertido sobre el uso de derechos de imagen para encubrir salarios, y una sentencia de la Corte Constitucional de 2024 que ordenó estabilidad laboral reforzada para futbolistas lesionados.
De acuerdo con el documento, las organizaciones deportivas deberán registrar a todo su personal ante los Ministerios de Trabajo y Deporte en un plazo máximo de 15 días hábiles tras la firma del contrato. Se establece también un descanso mínimo de 72 horas entre competencias oficiales y se prohíben cláusulas que impidan a los jugadores fichar libremente al final de su vínculo contractual. Además, se exige el consentimiento expreso del deportista para cualquier préstamo temporal y se condiciona la transferencia a que el club vendedor haya saldado todas sus deudas antes de que nazca el nuevo vínculo.
Brechas históricas y denuncias recientes
La urgencia de la medida se respalda en cifras alarmantes sobre la precariedad del sector. Una sentencia constitucional de 2017 reveló que el 58% de los futbolistas colombianos apenas había terminado la primaria, mientras que el 40% alcanzó el bachillerato y solo el 2% llegó a la universidad. En marzo de 2025, la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) documentó que 24 jugadoras de la Liga Femenina compartían apenas tres habitaciones, y en abril del mismo año denunció que aproximadamente 100 jugadoras podían competir sin contrato ni seguridad social de cara a la Liga Femenina 2026. Estos episodios generaron un cruce público entre la congresista Cathy Juvinao y el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.
El borrador incorpora además un artículo pionero sobre cuidado menstrual, que obliga a los clubes a ajustar las cargas de entrenamiento en casos de endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, miomas o dismenorrea grave, siempre bajo criterio médico. La memoria del decreto vincula estos estándares con las directrices de bienestar de la Fifa, publicadas en julio de 2025, y las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Igualdad salarial sin subsidio estatal
«Las organizaciones deportivas deberán garantizar a las mujeres deportistas profesionales y al cuerpo técnico femenino igualdad de trato y oportunidades en el acceso, permanencia, promoción y remuneración, en condiciones equivalentes a las de sus pares masculinos»
Revista Cambio, citando el borrador del decreto
Pese a estos avances, el Gobierno no incluyó un subsidio estatal para cubrir los costos derivados de la igualdad salarial, las coberturas médicas ni las licencias de maternidad, los cuales recaerán directamente sobre los clubes. El decreto sí contempla un programa de formalización que subsidiará la cotización a riesgos laborales para deportistas de bajos ingresos, pero el peso financiero de la equidad de género queda en manos de las instituciones deportivas. El caso del Deportivo Pereira, campeón de 2022 y actualmente sancionado por la Fifa por incumplimientos prestacionales con jugadores, ilustra las dificultades que enfrenta el fútbol colombiano para cumplir con las obligaciones laborales. La entrada en vigor del decreto, aún sin fecha de publicación oficial, marcaría un hito en la regulación del deporte profesional en el país, buscando poner fin a décadas de informalidad y desigualdad.












