La Misión de Observación Electoral (MOE) reportó 63 hechos de violencia electoral en 21 departamentos de Colombia, los cuales afectaron directamente a las campañas presidenciales de Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda durante el período previo a la primera vuelta del 31 de mayo de 2025. Así lo informó la directora de la MOE, Alejandra Barrios, quien detalló que los ataques incluyeron vandalismo contra sedes de campaña, destrucción de propaganda electoral y obstáculos a las movilizaciones, en lo que se configura como el proceso electoral más violento de los últimos ocho años, según análisis de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) y la propia MOE.
Los departamentos con mayores alertas son Cauca, Antioquia, Norte de Santander y Valle del Cauca, aunque la violencia se extendió a municipios como Obando (Valle del Cauca) y Cubarral (Meta). En este contexto, la MOE registró el asesinato de la lideresa Mileidy Villada González en Obando, la muerte del colaborador de la campaña de Abelardo de la Espriella, Rogers Mauricio Devia Escobar, y la del exsecretario de Gobierno de Cubarral, Fabián Cardona. La tensión se agravó aún más con el homicidio del senador y precandidato Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio de 2025, un hecho que las autoridades investigan y que ha elevado el nivel de alerta en todo el país.
Violencia en expansión y grupos armados
El investigador de la FIP, Gerson Arias, advirtió que lo que se vive es un aumento de la violencia política ejercida por grupos armados ilegales que constriñen y amedrentan a la población civil. Según los datos de la MOE y la FIP, la capacidad militar de organizaciones como el Clan del Golfo —que suma aproximadamente 8.945 integrantes, un 18% más entre diciembre de 2024 y julio de 2025—, el ELN con unos 6.450 miembros, y el Estado Mayor Central con cerca de 3.919, ha crecido de manera significativa. En total, el número de combatientes pasó de unos 15.000 en 2022 a más de 25.000 en 2026, una expansión territorial y política que ha debilitado los diálogos de “paz total” impulsados por el gobierno de Gustavo Petro. El ELN anunció un cese unilateral de tres días, pero la FIP reporta combates activos en al menos once zonas del país.
«Lo que estamos viviendo es un aumento en la violencia de tipo político y sobre todo violencia de grupos armados que constriñen y amedrentan a la población civil»
Gerson Arias, investigador de la Fundación Ideas para la Paz (FIP)
De acuerdo con el mapa de riesgo electoral, 386 municipios en 31 departamentos presentan algún nivel de alerta: 139 en riesgo extremo, 122 en riesgo alto y 125 en riesgo medio. En departamentos como Huila, Cesar y La Guajira, más del 70% de los municipios están amenazados, mientras que Arauca y Guaviare se encuentran completamente bajo riesgo electoral. La MOE subrayó la necesidad de reforzar la vigilancia en las sedes de campaña y recordó que, durante la última semana antes de la elección, los eventos públicos solo pueden celebrarse en espacios cerrados, una medida restrictiva que busca mitigar los ataques directos que han sufrido las distintas fuerzas políticas en un clima de creciente tensión y violencia.












