Un motín protagonizado por internos dejó varios heridos en la cárcel El Bosque de Barranquilla durante un operativo de traslado ordenado por el presidente Abelardo de la Espriella. El hecho ocurrió el jueves 3 de septiembre de 2026, cuando un grupo de personas privadas de la libertad se amotinó y se enfrentó en medio de las diligencias de movilización de reclusos hacia otros centros penitenciarios del país.
La orden presidencial, ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), tenía como objetivo trasladar a 17 reclusos a distintas cárceles del territorio nacional, como parte de una estrategia para erradicar los privilegios y las zonas de confort que, según el mandatario, permiten a ciertos internos continuar delinquiendo desde las prisiones. El motín se reportó en el momento exacto en que se desarrollaban las operaciones de salida, y el enfrentamiento se dio exclusivamente entre los internos del centro carcelario.
Resistencia al operativo de traslado
La decisión de trasladar a estos reclusos se suma a otros movimientos de presos realizados durante las últimas semanas desde Barranquilla, como parte de una política gubernamental que busca reorganizar el sistema carcelario y poner fin a situaciones irregulares dentro de las cárceles. Medios como Vanguardia y El Tiempo reportaron información preliminar sobre los heridos, aunque hasta el momento no se ha confirmado oficialmente el número exacto de lesionados ni el estado de salud de los internos involucrados.
“Por orden mía, el INPEC está poniendo fin a las zonas de confort de quienes pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
Las autoridades penitenciarias mantienen el control de la situación en la cárcel El Bosque, mientras se espera un reporte oficial detallado sobre el balance del motín y el estado de los heridos. El incidente refleja la tensión que genera la ofensiva del Gobierno contra los llamados “pabellones vip”, que han sido denunciados como focos de criminalidad dentro de los centros de reclusión. La administración de De la Espriella ha insistido en que los traslados continuarán hasta desarticular por completo estas estructuras ilegales al interior de las prisiones.










