Un insólito episodio de imprudencia vial ocurrió este lunes 27 de julio en la Autopista Sur de Bogotá, cuando un motociclista quedó atrapado con su vehículo en el cemento fresco de una obra de Transmilenio. El hecho quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales, desatando la indignación de las autoridades y de la ciudadanía, que calificaron la maniobra como una muestra más de la irresponsabilidad de algunos conductores.
Según las imágenes difundidas por el usuario Colombia Oscura en la red social X, el motociclista intentó evitar un fuerte trancón tomando un atajo por la zona en obras. Sin embargo, al avanzar sobre el tramo donde la mezcla de cemento aún estaba fresca, la moto se hundió por completo, dejando al conductor atrapado e intentando forcejear para retirarla. La escena fue captada por otros transeúntes y rápidamente etiquetada como «justicia divina» por algunos internautas, mientras que desde el Concejo de Bogotá llegaron duras críticas.
El presidente del Concejo, Humberto ‘Papo’ Amín, del Centro Democrático, no dudó en repudiar la acción. «Cuando creímos haber visto todo llega esta escena. Este motociclista quedó estancado en el cemento por pasarse de ‘vivo’ y tratar de esquivar el trancón circulando en medio de una obra de la ciudad», escribió Amín en sus redes sociales, acompañando el mensaje con el video del incidente.
Por su parte, el concejal Juan David Quintero, del Nuevo Liberalismo, también se pronunció con dureza. «Otro motero que se va de vivo para adelantar un trancón y termina atrapado en el cemento de una obra de TransMilenio», señaló Quintero, quien además lanzó una pregunta crítica: «¿Hasta cuándo seguiremos permitiendo estas conductas de los motociclistas?» El cabildante cerró su publicación con un contundente «AHÍ LE QUEDÓ EL CHISTECITO», en mayúsculas, reflejando el cansancio frente a lo que considera una conducta reiterada entre algunos conductores de moto en la capital.
Un patrón de imprudencia que enciende las alarmas
El incidente del motociclista no es un caso aislado. En el mismo fin de semana del 25 y 26 de julio, el presidente del Concejo, Papo Amín, ya había denunciado a un taxista que circuló por una ciclorruta y a un conductor de camión que hizo lo mismo, evidenciando una preocupante tendencia a evadir las normas de tránsito. Además, Amín reportó a un conductor que cubrió la placa trasera de su vehículo con un cartón, aparentemente para eludir los controles de las autoridades.
Paralelamente, la Secretaría de Movilidad de Bogotá, liderada por María Fernanda Ortiz, identificó al propietario de un Chevrolet Spark que intentó cruzar un puente peatonal en la carrera 68 con calle 26. La funcionaria confirmó que, gracias a la colaboración ciudadana, fue posible dar con el responsable, a pesar de que inicialmente las placas del vehículo estaban tapadas. Este conductor podría enfrentar hasta tres comparendos, con sanciones que superan los 3 millones de pesos, y una posible agravante por desobediencia a la autoridad.
«AHÍ LE QUEDÓ EL CHISTECITO»
Juan David Quintero, concejal de Bogotá
Estos hechos han reavivado el debate sobre la seguridad vial y el respeto por las obras públicas en Bogotá. Mientras el motociclista atrapado en el cemento se convierte en la imagen de la jornada, las autoridades reiteran el llamado a la conciencia ciudadana y advierten que las sanciones para este tipo de conductas imprudentes serán cada vez más severas.










