Muere agricultor de 62 años por onda de rayo en Vereda Tabacal Central, Santa Rosa de Lima, Bolívar

Compartir en redes sociales

Mario Esteban Mendoza Alvear, un agricultor de 62 años, falleció el domingo 3 de mayo de 2026 alrededor de las 2:00 de la tarde por la onda eléctrica generada por un rayo durante una intensa tormenta, mientras realizaba labores de siembra en su finca ubicada en la vereda Tabacal Central, zona rural de Santa Rosa de Lima, en el norte de Bolívar. El cuerpo de la víctima fue hallado esa misma noche a las 11:00 por su familia, que lo buscaba al no regresar a casa, tendido en medio del cultivo donde había estado sembrando yuca, maíz y otros productos aprovechando las lluvias.

El hombre, quien recientemente había retomado la agricultura combinándola con trabajos de albañilería por invitación de un amigo, se exponía en un campo abierto cuando un rayo impactó en elementos cercanos, liberando la onda eléctrica fatal. En el predio vecino, tres vacas también perecieron por el mismo fenómeno, destacando la peligrosidad de la tormenta. Mendoza Alvear solía vender sus productos en el pueblo por las noches, pero esa jornada fatal lo sorprendió en plena labor.

Recomendaciones de las autoridades ante descargas eléctricas

El cuerpo de Mario Esteban Mendoza Alvear fue trasladado el martes 5 de mayo desde el Instituto de Medicina Legal en Zaragocilla. Las autoridades locales recordaron la importancia de buscar refugio en construcciones cerradas durante tormentas, evitando campos abiertos, árboles altos, postes, cercas metálicas y el contacto con el agua para prevenir tragedias similares.

«Se encontraba adelantando labores de siembra de yuca, maíz y otros cultivos, aprovechando las lluvias, se fue acompañado de otro amigo, que lo había motivado a volver a cultivar».

Pariente de la víctima

Este lamentable suceso subraya los riesgos que enfrentan los agricultores en zonas rurales durante fenómenos climáticos extremos, recordando la necesidad de priorizar la seguridad sobre la urgencia de las faenas agrícolas.

Sigue leyendo