La indignación se ha apoderado de los usuarios del sistema de transporte masivo en Cali luego de que un video se viralizara este 11 de junio, mostrando el momento exacto en que una mujer empujó violentamente a una guarda de seguridad del MIO hacia el carril exclusivo de buses en la estación Buitrera, al sur de la ciudad. La escena, captada por las cámaras de seguridad del lugar, ocurrió justo cuando un bus articulado acababa de arrancar su marcha, poniendo en grave riesgo la integridad de la trabajadora, quien cayó al pavimento y resultó con golpes en distintas partes del cuerpo, quedando varios días incapacitada.
El altercado que desencadenó la agresión se originó por el incumplimiento de una norma básica de convivencia en el sistema: la usuaria, cuya identidad no ha sido revelada, ingresó a la estación con un perro de gran tamaño sin portar el bozal reglamentario. Ante este hecho, el personal del MIO procedió a llamarle la atención, momento en el que se produjo un forcejeo que escaló hasta el violento empujón. Las autoridades han confirmado que la agresora fue capturada por la Policía Metropolitana Santiago de Cali y puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá responder por las lesiones ocasionadas a la guarda de seguridad.
Graves consecuencias legales para la agresora
Las autoridades judiciales evalúan la posible imputación de delitos que van desde violencia contra servidor público y lesiones personales, hasta la tentativa de homicidio, considerando el riesgo letal al que fue expuesta la guarda al ser arrojada justo a la vía por donde circulan los articulados. La indignación comunitaria ha sido mayúscula en redes sociales, donde el video se ha compartido masivamente, generando un clamor por justicia. Además de las consecuencias penales, la agresora se enfrenta a las sanciones económicas contempladas en el artículo 146 del Código Nacional de Policía, que establece multas por agresiones en sistemas de transporte que oscilan entre los 216 mil 474 pesos y 1 millón 731 mil 792 pesos, correspondientes a un rango de 4 a 32 salarios mínimos diarios legales vigentes.
La víctima, de quien tampoco se ha difundido su nombre, fue trasladada de inmediato a un centro asistencial donde recibió atención médica por los severos golpes sufridos durante la caída. Este lamentable suceso reabre el debate sobre la seguridad del personal que opera en los sistemas de transporte masivo del país, quienes a diario enfrentan situaciones de riesgo por hacer cumplir las normas que garantizan la convivencia y la seguridad de todos los usuarios.












