Una tragedia evitable enluta a la familia de Yulixa Consuelo Toloza Rivas, una mujer de 52 años que falleció tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético ilegal en Bogotá. El caso, que ha conmocionado a la capital y encendido las alarmas de las autoridades sanitarias, ocurrió en el establecimiento denominado Beauty Láser M. L., ubicado en el barrio Venecia, sur de la ciudad. Allí, Toloza Rivas acudió para realizarse un procedimiento estético cuyo costo oscilaba entre los 3 y 5 millones de pesos colombianos, una cifra que, según especialistas, debería ser motivo de desconfianza por estar muy por debajo de los valores del mercado legal.
Tras la intervención, la mujer desapareció y seis días después su cuerpo sin vida fue hallado en una carretera del municipio de Apulo, Cundinamarca. Medicina Legal confirmó la identidad de la víctima, y las autoridades investigan las circunstancias exactas de su muerte, que se suma a una lista creciente de casos fatales relacionados con las llamadas “clínicas de garaje”. El lamentable suceso evidencia los peligros de acudir a establecimientos no acreditados, donde la falta de controles y materiales no aprobados por el Invima pueden tener consecuencias irreversibles.
Colombia, cuarto lugar mundial en cirugías plásticas
De acuerdo con la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (Isaps), cada año se realizan 21 millones de procedimientos quirúrgicos estéticos en todo el mundo. Colombia ocupa el cuarto lugar en la preferencia de pacientes internacionales para someterse a este tipo de intervenciones, lo que convierte al país en un destino relevante para la cirugía plástica. Sin embargo, el auge del turismo médico y la demanda local han propiciado la proliferación de centros ilegales que operan sin las mínimas condiciones de seguridad.
El cirujano plástico Luis Devoz, miembro de la American Society of Plastic Surgeons y de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, advirtió sobre los riesgos de confiar en tarifas sospechosamente bajas. “Desconfíe de tarifas demasiado bajas y verifique que los materiales utilizados estén aprobados por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima)”, señaló el especialista en una declaración divulgada tras conocerse el caso.
“Desconfíe de tarifas demasiado bajas y verifique que los materiales utilizados estén aprobados por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima).”
Dr. Luis Devoz, cirujano plástico, miembro de la American Society of Plastic Surgeons y la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica
El doctor Devoz también recomendó a los pacientes verificar la certificación del cirujano, su membresía en asociaciones reconocidas, y asegurarse de que el centro cuente con póliza de complicaciones e instalaciones acreditadas que incluyan urgencias, hospitalización y cuidados intensivos. Enfatizó que ningún procedimiento está exento de riesgos, pero que estos pueden prevenirse cuando se acude a profesionales certificados y centros legales. El caso de Yulixa Consuelo Toloza Rivas se convierte en un llamado de atención para quienes buscan mejorar su apariencia sin tomar las precauciones necesarias, demostrando una vez más que la belleza no debería costar una vida.












