Mujer muere en Bogotá durante tatuaje a domicilio tras recibir ketamina de falso anestesiólogo

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Una tragedia sacude a la comunidad del suroriente de Bogotá luego de que Yenifer García Valencia, una mujer de 33 años, falleciera durante la segunda sesión de un tatuaje a domicilio en su vivienda del barrio Terrazas de San Jorge, en la localidad de Rafael Uribe Uribe. El pasado sábado 15 de agosto de 2026, al mediodía, la víctima recibió una inyección de ketamina por parte de Juan Jaider Sánchez Goes, un auxiliar de enfermería que se hacía pasar por anestesiólogo, con el objetivo de aliviar el intenso dolor que le generaba el procedimiento estético. Minutos después de la aplicación, Yenifer sufrió complicaciones que, pese a los esfuerzos de reanimación indicados por la línea de emergencias 123, terminaron con su vida.

Según relató el concejal del Pacto Histórico Jairo Avellaneda, quien acompaña a la familia en la exigencia de justicia, la víctima manifestó un dolor insoportable durante el tatuaje que cubría toda su espalda, un regalo de su esposo que requería varias sesiones. Fue entonces cuando una amiga de Yenifer recomendó a Sánchez Goes, asegurando que trabajaba como anestesiólogo en un garaje donde realizaban liposucciones y papadas. El auxiliar de enfermería llegó al domicilio y aplicó la ketamina, un medicamento de uso restringido cuya venta no es libre, por un costo de 600.000 pesos colombianos. Tras la inyección, la mujer presentó complicaciones graves, se llamó al 123 y se intentó reanimarla sin éxito.

“Los malos procedimientos vuelven a cobrar una vida”, denunció Avellaneda, quien cuestionó duramente la falta de control sobre el acceso a estos fármacos. “Una persona que no tiene el conocimiento no puede estar obteniendo esto como si fuera de venta libre. El señor Sánchez Goes registra como auxiliar de enfermería, él no registra como anestesiólogo. Él es el que la familia manifiesta que fue quien aplicó los medicamentos que pudieron haber desencadenado el final de Yenifer durante la sesión de este tatuaje”.

Jairo Avellaneda, concejal del Pacto Histórico

El caso, que se conoció en medios el martes 18 de agosto y sobre el cual el concejal se pronunció el lunes 24 de agosto, ha generado una ola de indignación y recuerda la muerte de Yulixa Toloza en circunstancias similares. Avellaneda reveló que, pese a que la emergencia ocurrió en presunta flagrancia, ni la Policía ni la Fiscalía que acudieron al llamado detuvieron a Sánchez Goes ni a la otra persona que estaba presente al momento de la crisis. Ambos se encuentran en libertad, lo que ha motivado la exigencia de la familia y del cabildante para que se investigue si el auxiliar tenía algún vínculo con la clínica Méderi.

“Medicamentos delicados, de un manejo para expertos, para gente que se ha preparado para usarlos. Y ahora, ¿qué va a hacer la Secretaría de Salud? Esto se puede salir de control, porque son muchos los profesionales, los tatuadores que prestan sus servicios a domicilio. Esto tiene que tener una regularización. No podemos seguir exponiendo a los ciudadanos bogotanos a estas prácticas que pueden ser fatales”, advirtió el concejal.

Jairo Avellaneda, concejal del Pacto Histórico

La muerte de Yenifer García Valencia pone nuevamente en el centro del debate las irregularidades en los procedimientos estéticos a domicilio y la falta de control sobre medicamentos de uso restringido como la ketamina. La familia, junto al concejal Avellaneda, exige una mayor diligencia de las autoridades distritales y de la Secretaría de Salud para regularizar estos servicios y evitar que se sigan cobrando vidas en medio de la impunidad.

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