Narcotraficante alias Guacamayo es trasladado a resguardo indígena en Valle del Cauca

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El narcotraficante Carlos José Robayo Escobar, conocido como alias Guacamayo, abandonó la cárcel de Valledupar para continuar purgando su condena de 41 años en el Centro de Armonización del resguardo indígena Yu Cehk, del pueblo Nasa, ubicado en la región del Alto Naya, entre Buenaventura y Jamundí, en el Valle del Cauca. La autorización judicial, emitida por el Juzgado Tercero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Valledupar, se produjo tras una solicitud formal del gobernador del resguardo, quien certificó que Robayo Escobar figura en el censo indígena avalado por el Ministerio del Interior. El área jurídica del centro penitenciario verificó las condiciones del Centro de Armonización, un espacio con capacidad para aproximadamente ocho personas, que cuenta con dormitorios, cocina, comedor, baños, áreas de trabajo, sitio para prácticas espirituales y una zona de recreación. El juez consideró que el condenado podía continuar privado de libertad bajo el tratamiento especial que ofrecen las tradiciones indígenas, sin que ello implique una reducción de su pena ni una excarcelación anticipada.

La decisión judicial, recogida por El Tiempo, autorizó el traslado al resguardo, pero el propio Juzgado aclaró que «no implica una reducción de la pena ni que quede en libertad». De hecho, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) deberá realizar visitas periódicas para verificar que alias Guacamayo permanezca en el lugar autorizado; si no es hallado allí, el beneficio deberá ser revocado de inmediato, según lo establece la resolución. La vigilancia al interior del resguardo estará a cargo de la Guardia Indígena, mientras que la atención en salud se prestará mediante medicina tradicional y médicos ancestrales. En caso de requerir atención especializada, el condenado será trasladado al centro de salud de La Playa, ubicado a una hora del resguardo.

Antecedentes y perfil del condenado

Carlos José Robayo Escobar fue sentenciado por homicidio agravado, concierto para delinquir agravado con fines de homicidio, y fabricación, tráfico o porte agravado de armas de fuego y municiones, como líder del grupo delincuencial conocido como «La Gran Alianza». Su condena fue ratificada tanto por el Tribunal Superior de Cali como por la Corte Suprema de Justicia. El traslado se concretó mediante un acta firmada entre el Inpec, la autoridad indígena y el propio Robayo Escobar, documento que estipula las obligaciones de custodia y permanencia que asume la comunidad Nasa.

«La decisión… autorizó el traslado del condenado al Centro de Armonización del resguardo indígena Yu Cehk, del pueblo Nasa».

El Tiempo

«[El traslado] no implica una reducción de la pena ni que quede en libertad».

Juzgado Tercero de Ejecución de Penas de Valledupar

«[El Inpec deberá] realizar visitas periódicas para verificar que alias Guacamayo siga en el lugar autorizado. Si no se encuentra allí, el beneficio deberá ser revocado de inmediato».

Decisión judicial

El caso ha reavivado el debate en Colombia sobre el uso de certificados indígenas para modificar el régimen penitenciario de condenados de alto perfil, así como sobre los desafíos que implica el control y la verificación del cumplimiento efectivo de las penas en territorios de resguardos. Mientras las autoridades indígenas defienden su derecho a aplicar la jurisdicción especial, sectores críticos advierten sobre posibles vacíos que permitirían eludir la justicia ordinaria. Por ahora, alias Guacamayo permanece bajo la custodia de la Guardia Indígena, a la espera de las primeras visitas de verificación del Inpec.

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