El presidente Gustavo Petro firmó un decreto que elimina la prima especial de servicios para los congresistas, lo que significará una reducción salarial de aproximadamente 18,1 millones de pesos mensuales para los senadores y representantes que asuman sus curules a partir del próximo 20 de julio, cuando inicie el nuevo periodo legislativo. La medida aplica exclusivamente a los legisladores electos el 8 de marzo de 2026, mientras que los actuales congresistas conservarán el beneficio hasta finalizar su gestión.
Con la eliminación de este concepto, el salario bruto de los congresistas pasará de 55,1 millones a 37 millones de pesos mensuales, mientras que el ingreso neto se reducirá de 32,8 millones a aproximadamente 22 millones de pesos. El Gobierno estima que esta decisión generará un ahorro anual para el Estado cercano a los 62.000 millones de pesos. La prima especial de servicios había sido creada en 2013, mediante el Decreto 2170 del 4 de octubre de ese año, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, y representaba cerca de un tercio de la remuneración total de los congresistas.
El mandatario celebró la medida a través de su cuenta en la red social X, donde escribió: “Se la pasan aprobando reformas tributarias contra los pobres, y hunden las que les ponen impuestos a los ricos. Por eso creo que es muy justo reducir el salario a los congresistas”.
Una decisión enmarcada en la austeridad y el cierre de brechas
El decreto presidencial argumenta que la remuneración de los congresistas resulta “desproporcionada en relación con el ingreso promedio de la población y con la realidad económica del país”, situación que, según el texto, “hace imposible el cierre de brechas” planteado en el Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026 Colombia Potencia Mundial de la Vida. El documento también señala que “la evolución del marco constitucional, fiscal y administrativo del Estado hace necesario revisar y ajustar los componentes del régimen remuneratorio, con el fin de asegurar su coherencia con los principios de sostenibilidad fiscal, racionalidad del gasto público, transparencia y equidad”.
La prima eliminada no debe confundirse con la prima de servicios que reciben los trabajadores formales en Colombia, la cual continúa vigente y equivale a un salario mensual por año laborado. La prima especial de servicios se había incorporado al régimen salarial de los congresistas reemplazando las primas de localización, vivienda y salud, y se consideraba factor salarial para liquidar prima de servicios y prima de Navidad.
Reacciones y desafíos legales
La decisión ya enfrenta demandas ante el Consejo de Estado que cuestionan la facultad del Gobierno para modificar la estructura salarial de los congresistas y advierten sobre posibles efectos en cadena sobre otros altos funcionarios cuyos ingresos están vinculados a la remuneración de los legisladores. El decreto, que fue firmado por el presidente Gustavo Petro, no tiene aplicación retroactiva, por lo que los actuales integrantes del Senado y la Cámara de Representantes mantendrán su salario completo hasta que termine su periodo.
“La evolución del marco constitucional, fiscal y administrativo del Estado hace necesario revisar y ajustar los componentes del régimen remuneratorio, con el fin de asegurar su coherencia con los principios de sostenibilidad fiscal, racionalidad del gasto público, transparencia y equidad”
Decreto presidencial
El Congreso de la República está compuesto por el Senado y la Cámara de Representantes, y la medida se enmarca en la política de austeridad del Gobierno Nacional, que busca reducir las brechas económicas y ajustar el gasto público. La reducción salarial de los nuevos congresistas representa un paso concreto en esa dirección, aunque el debate jurídico y político sobre su legalidad y alcance apenas comienza.












