El presidente Abelardo de la Espriella ofreció excusas públicas este domingo 30 de agosto, en cumplimiento de un fallo de tutela del Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá que determinó la vulneración del principio de neutralidad religiosa y del carácter laico del Estado colombiano durante su ceremonia de posesión. A través de una alocución transmitida en cadena nacional de radio y televisión, el mandatario leyó las disculpas ordenadas por el juzgado, que también involucran al presidente del Congreso, Honorio Henríquez, responsable de la organización del evento realizado el 7 de agosto en la Arena USC de Cali, Valle del Cauca.
La controversia se originó por la inclusión de un punto de “invocación y alabanza” en la agenda de la sesión conjunta del Congreso, la presencia de líderes religiosos católicos, evangélicos y judíos, la exhibición de una escultura de la Virgen de Fátima, frases de fe en su discurso y la interpretación de música sacra como “Hallelujah”. El ciudadano Omar Alberto Franco Becerra presentó la demanda argumentando que estos actos vulneraban su derecho a la libertad de culto y conciencia, obteniendo un fallo favorable el 26 de agosto de 2026.
En su alocución, De la Espriella sostuvo que la ceremonia de transmisión de mando correspondió a un punto del orden del día de la sesión conjunta del Congreso, aprobado el mismo día de su posesión. “Aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré en el marco de mis funciones las libertades y los derechos de todos los colombianos sin ningún distinto, incluida la libertad de profesar cualquier religión o de no profesar ninguna”, señaló el presidente.
Las disculpas y la orden judicial
El fallo judicial estableció que tanto el presidente como el presidente del Congreso están obligados a mantener la estricta neutralidad del Estado en el ejercicio de sus funciones oficiales. Por ello, ordenó que antes del 30 de septiembre se ofreciera una disculpa pública a la nación y se expidiera una directiva presidencial para prohibir y restringir expresiones religiosas en actos públicos de todos los funcionarios del Estado. “Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello”, manifestó De la Espriella durante su alocución, aunque acto seguido agregó: “Le quiero decir al pueblo colombiano que su presidente hoy más que nunca está firme por la patria y que viva Cristo Rey. Que Dios bendiga a Colombia”.
La senadora Jennifer Pedraza expresó su respaldo a la decisión judicial y calificó el acto como una amenaza al carácter laico del Estado. Por su parte, De la Espriella afirmó que su conversión religiosa ocurrió hace seis años tras la muerte de una persona cercana, buscando contextualizar su fe personal sin que esta interfiera con sus funciones oficiales. El cumplimiento del fallo, aunque matizado por las expresiones finales del presidente, marca un precedente en la relación entre Estado y religión en Colombia.










