Una angustiosa incertidumbre envuelve a dos familias mexicanas desde el lunes 10 de agosto de 2026, cuando un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el centro y occidente de Colombia. Mario Alberto Zapata Verdier, de 57 años, y Brenda Eloisa Flores Reyes, de 42 años, se encontraban hospedados en el Hotel Dibeni de Pereira cuando el sismo colapsó la estructura. La última comunicación que sus familiares tuvieron con ellos fue a las 7:17 de la mañana de ese mismo día, apenas diecisiete minutos antes de que la tierra temblara con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Desde entonces, no se ha vuelto a saber nada de la pareja, que había llegado al país el jueves 6 de agosto para disfrutar de unas vacaciones en el Eje Cafetero.
El terremoto, que hasta el corte del 15 de agosto de 2026 ha dejado un saldo de 294 personas fallecidas, 3.935 heridas y 320 desaparecidas en todo el territorio nacional, provocó el colapso de 66 edificios, entre ellos el hotel donde se alojaban los connacionales. La magnitud de la tragedia se refleja en las cifras de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd): 54.008 familias afectadas y 115.461 personas damnificadas, con 81.506 viviendas averiadas y 14.493 completamente destruidas. La pareja mexicana se suma a la lista de desaparecidos que mantiene en vilo a sus seres queridos.
La desesperación de las familias
Desde México, los familiares de los desaparecidos han intentado obtener información por todos los medios posibles, pero la falta de comunicación directa ha sido devastadora. Mario Zapata, hijo de Mario Alberto, relató la angustia de depender de redes sociales para conocer la situación en Pereira. “Realmente, la mayor cantidad de noticias que hemos obtenido ha sido por redes sociales, de gente que está ahí en el sitio que nos va informando si encontraron vida o si están en espera de algún equipo de rescate”, declaró. Por su parte, Mariela Zapata, hermana del hombre desaparecido, recordó el momento en que se enteró de la catástrofe: justo cuando su hermano le pidió que verificara sus tiquetes de regreso, ella abrió su celular y se topó con la noticia del terremoto. “Intenté comunicarme inmediatamente con él y con ella, pero desde ese momento no he vuelto a saber nada de ellos”, afirmó.
La situación es particularmente crítica para los hijos de Brenda Flores, quienes son menores de edad. José Leonel Rivas Flores, de 18 años, expresó su dolor conmovedor al declarar: “Estoy devastado, tengo 18 años y mis hermanos son menores”. El joven ha enfrentado dificultades para tramitar su pasaporte y sumarse a la búsqueda en Colombia, mientras una hija de Mario Alberto y una hermana de Brenda ya emprendieron viaje para obtener información directa sobre el terreno.
Acciones diplomáticas y de rescate
La Embajada de México en Colombia emitió un comunicado oficial en el que aseguró que mantiene comunicación permanente con los familiares de los desaparecidos para brindarles todo el apoyo y acompañamiento. “Esta representación mantiene comunicación con la familia de los connacionales para brindarles todo el apoyo y acompañamiento ante esta lamentable situación”, señaló el texto, añadiendo que “seguirá brindando atención y seguimiento prioritarios a este caso, implementando todas las acciones disponibles para la pronta localización de nuestros connacionales”. La Cancillería mexicana ya gestionó la inclusión oficial de la pareja en la lista de personas desaparecidas y estableció coordinación directa con la Cruz Roja Colombiana y el Puesto de Mando Unificado (PMU) en Pereira, que continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
«Realmente, la mayor cantidad de noticias que hemos obtenido ha sido por redes sociales, de gente que está ahí en el sitio que nos va informando si encontraron vida o si están en espera de algún equipo de rescate».
Mario Zapata (hijo), familiar de los desaparecidos
El balance oficial de la Ungrd, actualizado al 15 de agosto, detalla que además de las víctimas fatales y desaparecidos, se han rescatado con vida a 353 personas y se han salvado 188 animales. La infraestructura de la región también sufrió graves daños: 241 centros de salud, 2.612 centros educativos, 298 vías, 59 acueductos y 44 puentes vehiculares resultaron afectados por el sismo que sacudió 15 departamentos y 448 municipios del país. Mientras los equipos de rescate trabajan sin cesar en Pereira y otras zonas afectadas, las familias de Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloisa Flores Reyes esperan, entre la desesperación y la esperanza, una noticia que les devuelva la certeza sobre el paradero de sus seres queridos.










