El patrullero Julián David Benítez, de 19 años y perteneciente al Grupo de Operaciones Especiales (Goes) de la Policía Nacional de Colombia, fue hallado sin vida la noche del miércoles 13 de mayo en el baño de una estación policial ubicada en la intersección de la calle sexta con avenida Caracas, en Bogotá. El joven uniformado presentaba una herida de bala en la cabeza causada por su propia arma de dotación, tras haber iniciado su turno, recibido el arma y dirigirse a los baños, donde sus compañeros lo encontraron después de las 20:15 p.m. al no responder a sus llamados.
Las autoridades iniciaron de inmediato una investigación para determinar si se trató de un accidente o una autolesión, con una indagación disciplinaria a cargo de la Inspección General y la Justicia Penal Militar. El levantamiento del cuerpo y la recolección de pruebas se llevaron a cabo en la escena, según reportes de Noticias Caracol y Blu Radio, en un hecho que genera consternación en la institución policial.
Caso previo reaviva debate sobre acoso laboral en la Policía
Este suceso se produce apenas días después de la muerte de la subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, comandante de estación en Providencia, quien fue hallada sin vida el 2 de mayo de 2026 en instalaciones policiales, con indicios que sugieren autolesión. Marciales había denunciado acoso laboral por parte del teniente Daniel Felipe Guzmán Medina, reportes que elevó a sus superiores, incluyendo un incidente de persecución que su hermana Lady Marciales confirmó en declaraciones recientes.
La investigación sobre el caso de Marciales, dirigida por la Fiscalía General de la Nación, analiza videos, mensajes de voz, documentos y testimonios que detallan el hostigamiento sufrido por la oficial, quien describió en un informe del 16 de marzo de 2026 cómo Guzmán Medina la ridiculizó en vía pública frente a ciudadanos, turistas y la tropa con palabras soeces, miradas retadoras y gritos, incluso invadiendo su descanso al tocar la puerta de su habitación o pitando desde un vehículo.
“Dije como de cumplir y eso, pero bueno… pero ya no cumplo años, bendito sea Dios”
Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, subteniente (en video grabado horas antes de su muerte)
“Mi hermana primeramente ya me había contado de que el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina había estado haciendo una persecución y ella había informado de este acoso laboral que estaba recibiendo en Providencia”
Lady Marciales, hermana de Jenyfer Alexandra Marciales Londoño
“No me dejó en paz ni en el supuesto descanso porque me mandaba tocar la puerta de la habitación, pitaba desde el vehículo abajo para llamarme”
Jenyfer Alexandra Marciales Londoño (en mensajes y documentos)
La familia de la subteniente Marciales denuncia omisión institucional ante las quejas previas presentadas, lo que ha generado inquietud en la Policía Nacional, entre familiares y reavivado el debate sobre el acoso dentro de la institución, en medio de dos muertes sospechosas en menos de dos semanas que exigen respuestas claras de las autoridades.












