En una reciente mesa de trabajo convocada por el concejal bogotano Julián Forero, conocido como “Fuchi”, la Personería de Bogotá recibió una nueva denuncia sobre retenes y procedimientos realizados por agentes civiles de tránsito que se encontraban fuera de turno. El hecho, ocurrido el pasado 28 de mayo en las instalaciones de la Personería, pone de nuevo en el centro del debate la transparencia y legalidad de los operativos de movilidad en la capital. Como consecuencia, el organismo de control le exigió a la Secretaría Distrital de Movilidad la actualización en tiempo real del aplicativo PrudencIA, una herramienta digital diseñada para que los ciudadanos puedan verificar el estado de servicio de los agentes.
Durante la reunión, se reveló que varios conductores y motociclistas habían comprobado, a través de la misma aplicación, que agentes reportados como fuera de servicio seguían realizando procedimientos en las calles. La Secretaría de Movilidad, por su parte, justificó que la plataforma se actualiza con base en la programación del día anterior, lo que genera un desfase de información que impide una verificación exacta en el momento de un operativo. Esta situación ha llevado a que surjan dudas recurrentes sobre la legalidad de muchos procedimientos, especialmente en una ciudad donde las quejas por retenes ilegales se han vuelto una constante.
“Si una herramienta fue creada para dar transparencia, debe cumplir esa función. Los ciudadanos tienen derecho a saber quién está en servicio y quién no. No podemos permitir que existan dudas sobre la legalidad de los procedimientos que se realizan en las calles”, manifestó el concejal Julián Forero.
Julián Forero “Fuchi”, concejal de Bogotá
Ante este escenario, la Personería instó a la Secretaría a corregir de inmediato el sistema de actualización de PrudencIA para que refleje en tiempo real la programación de los agentes civiles de tránsito. Además, durante la mesa de trabajo se establecieron cinco compromisos obligatorios para todos los agentes civiles en Bogotá, aunque los detalles de esos protocolos no fueron especificados en la información disponible. También se emitieron recomendaciones dirigidas a los conductores para que puedan verificar la legalidad de los procedimientos, utilizando las herramientas complementarias que la Secretaría ha dispuesto sin mayor detalle.
La problemática de los retenes ilegales y los abusos por parte de agentes fuera de servicio sigue siendo un dolor de cabeza para la ciudadanía, que exige mayor control y transparencia en las actuaciones de tránsito. Mientras la Secretaría de Movilidad no garantice una actualización fiable y en tiempo real de su sistema, las dudas sobre la legitimidad de los operativos continuarán afectando la confianza de los bogotanos en las autoridades encargadas de la movilidad.











