En una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo, realizada por videoconferencia el pasado martes, el presidente Gustavo Petro ordenó la reasignación de 4 billones de pesos del Presupuesto General de la Nación para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño y prevenir una crisis energética. Los recursos, que provienen de partidas de vigencias futuras del Ministerio de Hacienda no ejecutadas en el programa Colombia Solar, serán transferidos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), con el objetivo de financiar medidas de emergencia climática y energética, con un énfasis estratégico en la energía solar.
El mandatario fue enfático en la urgencia de la medida: «Lo que queremos es cambiar el presupuesto, llevar el dinero a donde se necesita hoy, con urgencia. Hoy, no mañana. Hoy. Billones de pesos». La decisión se da en un contexto de sequía anunciada por el fenómeno de El Niño, que calienta el océano Pacífico, reduce las lluvias y el nivel de los embalses, y pone en riesgo la generación hidroeléctrica del país. Según explicó Petro, los meses críticos serán diciembre, febrero y marzo del año siguiente, cuando la demanda energética podría superar la oferta si no se toman acciones preventivas.
Ocho billones adicionales para la respuesta energética
Paralelamente, el presidente reveló que se destinarán 8 billones de pesos adicionales a través de la empresa Gecelca, encargada de la generación de energía en el Caribe, para apuntalar la respuesta energética. Petro advirtió, sin embargo, sobre el riesgo de corrupción en el manejo de estos fondos: «Tengamos ocho billones en Gecelca. Ojo con la corrupción. Ocho billones para atender, desde el punto de vista energético, la posible caída del agua como generadora de energía eléctrica en Colombia». El presidente fue claro en su apuesta tecnológica: «No es con más gas, es con más paneles solares, porque lo que va a haber es sol, y mucho sol, en todo el territorio de Colombia». De esta forma, la estrategia del Gobierno busca compensar la menor generación hidroeléctrica con fuentes renovables no convencionales, evitando incrementar el uso de combustibles fósiles.
«Este es el tema del factor económico, que es la causa humana, un modo de producción que nos lleva a morir. Ya no nos lleva a vivir como antes, mejor, sino que nos lleva es a morir y, por tanto, hay que superarlo si queremos vivir en Colombia y en la Tierra»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro enmarcó la medida en una crítica al modelo económico global basado en combustibles fósiles, al que señaló como responsable del cambio climático. Durante la sesión, estableció una escala de prioridades para los próximos quince días: «Primero, la vida humana en Colombia. ¿Y qué tareas tenemos que afrontar en concreto? Previendo, afrontando lo que los ricos más ricos del mundo nos están ensuciando a nuestra tierra colombiana, destruyéndola, quitándole el agua, por su codicia de consumir tanto petróleo y carbón como nadie hace en cualquier parte del mundo». Con esta reasignación presupuestal, la Ungrd queda como entidad receptora de los 4 billones de pesos para fortalecer infraestructura energética y garantizar la continuidad del servicio eléctrico durante los meses más secos, mientras el Gobierno impulsa la transición hacia una matriz energética más limpia y resiliente.












