Autoridades educativas y organismos de control adelantan acciones tras denuncias de amenazas y agresiones entre estudiantes en una institución pública.
Una serie de situaciones relacionadas con presuntas amenazas y hechos de violencia entre estudiantes mantiene en alerta a la comunidad educativa de una institución pública en Pereira.
El caso salió a la luz tras la circulación en redes sociales de una fotografía que mostraba un grafiti con mensajes intimidantes en uno de los baños del plantel. El contenido, que incluía amenazas dirigidas a varias personas y una fecha específica, generó preocupación entre estudiantes, docentes y padres de familia.
A partir de este hecho, se evidenciaron otros episodios que, según lo expuesto en una mesa de trabajo liderada por la Personería de Pereira, darían cuenta de una problemática más amplia dentro de la institución. En el encuentro participaron autoridades, docentes y representantes de la comunidad educativa.
Durante la reunión se mencionaron presuntos casos de agresiones físicas entre estudiantes, así como situaciones de intimidación que no corresponderían a un hecho aislado. Uno de los casos recientes involucra a un adolescente de entre 15 y 16 años que requirió atención médica tras resultar lesionado, al parecer, dentro del colegio.
El personero de Pereira, Leonardo Fabio Reales Chacón, señaló que la situación genera preocupación y advirtió sobre la necesidad de intervenir de manera oportuna para evitar que este tipo de conductas se normalicen en los entornos educativos. Indicó además que se están recogiendo las percepciones de docentes y padres de familia para definir acciones.
Por su parte, la Policía Metropolitana de Pereira inició una investigación a través de sus unidades de infancia y adolescencia, con el fin de establecer el origen de los mensajes y su posible relación con dinámicas externas.
De acuerdo con el reporte oficial, el grafiti hallado no representaría una amenaza real y estaría vinculado a la réplica de un “reto viral” difundido en redes sociales. Casos similares han sido identificados en al menos diez instituciones educativas en departamentos como Santander, Valle del Cauca, Tolima, Atlántico y Risaralda.
El mayor Sergio Yepes, jefe seccional de protección y servicios especiales, explicó que tras el análisis realizado no se encontraron elementos que indiquen un riesgo concreto para la comunidad educativa. Sin embargo, las autoridades mantienen el monitoreo de la situación.
Mientras avanzan las verificaciones, se están implementando medidas orientadas a fortalecer la convivencia escolar y prevenir nuevos incidentes. Padres de familia y docentes han solicitado acciones más contundentes y una investigación a fondo de los hechos expuestos durante la mesa de seguimiento.












