Peso de alcancía frustra hurto en Catedral de Medellín

Compartir en redes sociales

Un insólito episodio se registró en la tarde de este domingo 20 de septiembre en las afueras de la Catedral Basílica Metropolitana de Medellín, cuando un grupo de personas no identificadas intentó sustraer la alcancía de limosnas del templo, pero fracasó estrepitosamente al no poder cargar con el peso del cofre, que terminaron abandonando a pocos metros de la entrada. Los hechos ocurrieron pasadas las 12 del mediodía, justo cuando se celebraba la salida masiva de fieles que habían asistido a la eucaristía, aprovechando el bullicio y la multitud para ejecutar la maniobra.

De acuerdo con las autoridades policiales de Medellín, los implicados cubrieron el cofre de ofrendas con una bolsa plástica negra con el propósito de ocultar el recipiente y no levantar sospechas entre los asistentes o el personal de seguridad del templo. Sin embargo, tras lograr sacarlo del recinto religioso, la estrategia se vino abajo: el peso excesivo de la alcancía, que estaba repleta de donaciones de los feligreses, impidió que los sospechosos pudieran transportarla más allá de unos pocos metros. Fue entonces cuando, ante la imposibilidad de cargarla y el temor a ser descubiertos, decidieron abandonarla en plena vía pública y darse a la fuga sin llevarse absolutamente nada.

Una huida precipitada y sin botín

El abandono del cofre ocurrió en medio del desconcierto de algunos transeúntes que alcanzaron a percatarse de la escena, pero para cuando las autoridades llegaron al lugar, los responsables ya habían desaparecido entre la multitud. Fuentes consultadas por este medio indicaron que no se reportan heridos ni daños materiales, y aunque el hecho generó revuelo en la comunidad eclesiástica, no hay un balance oficial sobre si el dinero contenido en el recipiente fue finalmente recuperado o si alguna parte de las limosnas resultó afectada durante el forcejeo. Las autoridades tampoco han entregado cifras sobre el monto total de las donaciones que se encontraban en el cofre en el momento del hecho.

La maniobra delictiva, aunque burda, evidencia la astucia de los delincuentes al utilizar la bolsa plástica para camuflar el objeto y evitar ser identificados rápidamente por las cámaras de seguridad o por los uniformados que suelen hacer presencia en la zona. No obstante, el peso del cofre se convirtió en su peor enemigo, pues al estar repleto de ofrendas solidarias de los creyentes, cualquier intento de traslado requería de un vehículo o de un mayor número de personas, algo que evidentemente no contaban.

«El peso excesivo de la alcancía impidió que los sospechosos pudieran llevársela. No lograron avanzar y la dejaron botada a pocos metros del templo».

Vocero de las autoridades locales

Este episodio pone nuevamente sobre la mesa la vulnerabilidad de los templos y espacios religiosos frente a este tipo de delitos, que aunque no dejan heridos, sí generan zozobra entre la feligresía. Las autoridades locales han señalado que se encuentran realizando las respectivas investigaciones para identificar a los responsables, analizando las cámaras de seguridad de la zona y recogiendo testimonios de los fieles que presenciaron el momento. Mientras tanto, el cofre de limosnas fue puesto a disposición de las directivas de la Catedral Basílica Metropolitana, quienes esperan que este hecho no se repita y que se refuercen las medidas de vigilancia en los alrededores del templo durante las celebraciones litúrgicas de mayor afluencia, como la del mediodía de los domingos. Por ahora, los fieles continúan con su vida normal, aunque queda la incertidumbre sobre el destino final de las donaciones que estaban destinadas a las obras sociales de la iglesia.

Sigue leyendo