El presidente Gustavo Petro desató una nueva controversia diplomática y mediática al acusar a la organización Ardila Lülle, propietaria de RCN, de conspirar ilegalmente con Israel para financiar campañas electorales en Colombia, al tiempo que defendió su publicación de un saludo nazi “Heil Hitler” en la red social X. La reacción del mandatario se produjo luego de que Israel manifestara su molestia por el mensaje, y en medio de un cruce de acusaciones que involucra al embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, y al abogado Abelardo de la Espriella. Petro aseguró que su gesto no era un saludo nazi, sino una señalización hacia un candidato de ultraderecha, y arremetió contra lo que calificó como una conspiración mediática e internacional en su contra.
El origen de la controversia se remonta al domingo 7 de junio de 2025, cuando Petro compartió en su cuenta de X una columna del periodista Felipe Zuleta, realizada con inteligencia artificial Gemini, sobre el abogado Abelardo de la Espriella. A la publicación, el presidente añadió el saludo nazi “Heil Hitler”, lo que generó una ola de críticas internacionales y la reacción del embajador Danon, quien pidió acciones a la Organización de las Naciones Unidas. Petro replicó entonces un artículo de La FM que reportaba la molestia israelí y profundizó sus acusaciones, señalando que la conspiración incluye pruebas basadas en supuestas grabaciones del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico.
Acusaciones contra Ardila Lülle e Israel
En su mensaje, el presidente fue directo: “Ardila ¿estás en la ilegal conspiración de Netanyahu contra Colombia? Es un delito, recuerda a Netanyahu, que nos toca juzgar en Colombia, no solo por ser un criminal contra la humanidad, sino porque hay pruebas sobre financiación de campañas electorales en Colombia, que son grabaciones de la voz del expresidente de Honduras y narcotraficante comprobado por la justicia de los EE. UU.: Juan Orlando Hernández, grabaciones científicamente comprobadas”. Petro insistió en que, si el exmandatario hondureño y el primer ministro israelí han enviado dólares para comprar voluntades en elecciones colombianas, ello constituye un delito tipificado en el código penal colombiano.
El presidente también vinculó a la organización Ardila Lülle con el paramilitar Carlos Castaño y con una entrevista que RCN le realizó en el pasado, además de criticar su oposición al aumento del salario mínimo y su supuesta cercanía al fascismo. “En Colombia sí hay nazis, pero miren para el lado contrario, ustedes los han abrazado”, escribió Petro, defendiendo su derecho a la libre expresión y criticando a los medios por lo que consideró desinformación ideológica y calumnias masivas.
“Yo permito la libre expresión y pensamiento, es mi principio democrático, pero no la desinformación ideológica a la sociedad, el embrutecimiento, ocultar el arte con la ideología o simplemente, esparcir masivamente calumnias, no es decente ni digno ante la democracia”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Mientras la controversia se intensifica, Petro recordó que Colombia asumirá la presidencia de un debate en el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York el próximo miércoles 10 de junio, un escenario que podría elevar aún más la tensión diplomática con Israel y poner a prueba las relaciones bilaterales. El mandatario, en medio de su defensa, reiteró que su intención no fue realizar un saludo nazi, sino denunciar lo que considera una alianza entre medios, sectores políticos y potencias extranjeras para desestabilizar su gobierno.












