El expresidente Gustavo Petro generó una nueva controversia en el ámbito político y religioso al publicar en su cuenta de X un mensaje en el que acusa a las iglesias neoevangélicas de impulsar un “conflicto mundial religioso” contra la Iglesia Católica, presuntamente incentivadas por el gobierno de Israel. En su publicación, el exmandatario vincula a estas congregaciones con el narcotráfico, el lavado de activos y políticas regresivas, y las señala de actuar como actores políticos alineados con intereses extranjeros. El mensaje, de carácter personal y sin firma institucional, fue dirigido implícitamente al presidente Abelardo de la Espriella y al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, en medio de las tensiones diplomáticas por la normalización de relaciones entre Colombia e Israel.
Petro sostiene que dichas iglesias “aplauden el genocidio en Gaza”, votaron contra sus reformas sociales y están ligadas a la recolección de dinero y poder político. Como ejemplo, mencionó el caso de Sebastián Marset, señalado como miembro de la junta del narcotráfico, para ilustrar lo que considera una subordinación de la fe al dinero y al lavado de activos. “Un pueblo pobre les cree y termina votando contra sus propios derechos”, escribió el exjefe de Estado, en un tono que mezcla crítica política y reflexión teológica.
Antecedentes de tensión con líderes religiosos
Las declaraciones de Petro no son aisladas. En los últimos meses, el expresidente ha protagonizado varios episodios de enfrentamiento verbal con sectores religiosos. El pasado 4 de agosto, durante el Festival por la Defensa de la Educación Pública en Soacha, criticó al gabinete de De la Espriella por un retiro espiritual, señalando que “los que se arrodillaron como cúpula del Gobierno el domingo se estaban arrodillando no ante Jesús, porque Jesús dijo: ‘Amar al prójimo’, y todos los que se arrodillaron han dicho: ‘Destripar al prójimo’”. En abril, durante un consejo de ministros en Ipiales, afirmó que “el mensaje de Jesús es paz, vida y verdad. No es de mercado”, denunciando la influencia de un sacerdote en el voto. Y en enero de 2026, sugirió que Jesús tuvo relación con María Magdalena, lo que provocó una respuesta contundente de la Conferencia Episcopal de Colombia, que recordó que “ningún funcionario está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas de los ciudadanos”.
“Hay un conflicto mundial contra la iglesia católica”
Gustavo Petro, expresidente de Colombia, en su cuenta de X
La publicación se enmarca en un contexto de creciente tensión diplomática. El gobierno de De la Espriella anunció la normalización de relaciones con Israel y la apertura de una embajada en Jerusalén, mientras Petro acusa a Netanyahu de “genocidio” y asegura que De la Espriella debe su victoria a los “algoritmos” del primer ministro israelí. En una entrevista con Al Jazeera, Petro afirmó que “restablecer relaciones con Israel bajo el gobierno de Benjamín Netanyahu equivale a ‘aplaudir el genocidio de 22.000 bebés’”. El expresidente cerró su mensaje en X llamando a reconocer a la Iglesia Católica y a “todas las creencias basadas en la luz y la verdad” como aliadas del progresismo, dentro del respeto a la libertad de culto, en una clara defensa de la institución eclesiástica tradicional frente a lo que considera una deriva política y mercantilista de las iglesias neoevangélicas.










