Petro acusa al ELN de sabotear la paz tras masacre en Ábrego, Norte de Santander

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El presidente Gustavo Petro lanzó una dura condena contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tras la masacre de seis personas ocurrida el pasado 19 de mayo de 2026 en la vereda Oropoma, municipio de Ábrego, Norte de Santander. En un mensaje dirigido directamente al grupo guerrillero, el mandatario los acusó de burlarse de las conversaciones de paz y de priorizar sus intereses económicos ligados al narcotráfico sobre la vida de los colombianos. La reacción de Petro se produjo después de que el propio ELN confirmara su autoría en un comunicado, donde justificó el ataque argumentando que el vehículo atacado era «sospechoso» y que creían que transportaba integrantes del frente 33 de las disidencias de las Farc.

Entre las víctimas mortales se encuentran Freiman David Velásquez, reconocido líder social y campesino integrante de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo (Asuncat), así como Robinson Carvajalino y Sebastián Murillo, dos escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) que acompañaban al dirigente. Según la versión del ELN, la masacre se desencadenó cuando instalaron un retén en la vía y al ver aproximarse una camioneta negra sin distintivos -que ellos aseguran pertenecía al frente 33 de disidencias de Farc- intentaron detenerla. «Al ver aproximarse la camioneta sospechosa, le hacen señales para que se detenga, pero el conductor evade y se da a la fuga, por lo que nuestros compañeros le impactan las llantas; varios ocupantes de la camioneta descienden armados y se inicia intercambio de disparos», detalló el grupo insurgente en su comunicado.

Petro vincula la masacre con la oposición del ELN a la sustitución de cultivos

El presidente Petro, visiblemente decepcionado con el comportamiento del ELN en medio del proceso de paz, afirmó que el grupo guerrillero nunca comprendió la importancia del primer gobierno progresista de Colombia. «Su contradicción traqueta los lleva a matar», sentenció el mandatario, quien además vinculó directamente la acción violenta con la oposición del ELN a la política de sustitución voluntaria de cultivos de coca. «Yo conocí esas personas asesinadas y sé que eran personas con voluntad de paz y de construir el Pacto Catatumbo y la sustitución voluntaria de cultivos de hoja de Coca, pero ustedes lo que quieren es que esos cultivos permanezcan porque son su fuente de financiación, ustedes llaman a las personas que han asesinado, paramilitares, y no lo son», expresó Petro en un mensaje que refleja la ruptura de confianza entre las partes.

«Ustedes nunca pudieron comprender la importancia del primer gobierno progresista de Colombia y se burlaron de las conversaciones de paz»

Gustavo Petro, presidente de Colombia

La masacre se produce en un momento crítico para las negociaciones de paz entre el Gobierno Nacional y el ELN, que venían desarrollándose con la expectativa de un cese al fuego y avances en la implementación de acuerdos. Sin embargo, hechos como este ponen en entredicho la voluntad real de la guerrilla de abandonar las armas. Según información de inteligencia, ocho criminales del frente 33 de disidencias de Farc suelen movilizarse habitualmente entre Ábrego y la vereda La Teja, zona donde ocurrió el ataque. El presidente Petro insistió en que el ELN, al asesinar a un líder social y a sus escoltas, demuestra que su verdadero interés es mantener el control de los cultivos de coca como fuente de financiación, contradiciendo el discurso de búsqueda de paz que sostienen públicamente. La comunidad de Ábrego y las organizaciones campesinas del Catatumbo han rechazado enérgicamente los hechos y exigen justicia para las víctimas, mientras el proceso de paz enfrenta su prueba más difícil desde su reinicio.

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