El presidente Gustavo Petro respondió este fin de semana a las críticas de la senadora Paloma Valencia, precandidata presidencial del Centro Democrático, respecto al aumento del salario mínimo para 2026, que alcanza el 23 por ciento y eleva su valor a 1.746.882 pesos, sumando el auxilio de transporte hasta casi los dos millones de pesos. En sus cuentas de X, Petro defendió la medida y anunció que cambiará por decreto ley la indexación de los salarios públicos, pasando del salario mínimo legal vigente al índice de precios al consumidor, en el marco de la declaratoria de emergencia económica.
La controversia surgió cuando Valencia cuestionó la decisión del Gobierno, argumentando que Petro copia de manera incompleta el modelo mexicano impulsado por Andrés Manuel López Obrador entre 2018 y 2024, quien antes de elevar el salario mínimo en un 20 por ciento ajustó primero la indexación de los salarios públicos para proteger las finanzas. La senadora señaló que omitir este paso pone en riesgo adicional las arcas públicas, especialmente con una informalidad laboral que supera el 55 por ciento en Colombia y ante las elecciones al Congreso en marzo de 2026 y presidenciales en mayo del mismo año.
Respuesta directa del presidente Petro
En un intercambio público en redes sociales, Petro replicó a Valencia asegurando que el ajuste se hará por decreto en la emergencia económica desatada por el Congreso, que hundió dos leyes de financiamiento y agravó la crisis fiscal. El mandatario justificó el incremento del 23 por ciento pese a las alertas de los empresarios sobre su impacto económico, destacando que busca mejorar la vida de los trabajadores formales en un contexto de alta informalidad.
«Y quién te dice que no lo vamos a hacer. Algunos son por ley y por eso la indexación de precios por salario mínimo vital se hará por decreto ley en la emergencia que desataron ustedes en el Congreso.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Riesgos por el incremento del salario mínimo, según la oposición
La oposición ha intensificado sus críticas al aumento salarial, advirtiendo que el 23 por ciento podría poner en jaque el empleo formal de millones de colombianos y desequilibrar las finanzas públicas. Figuras como el exembajador en Washington y exministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y el expresidente Álvaro Uribe Vélez han calificado la medida como populista y electoralista, argumentando que endulza el oído de los trabajadores pero les amarga la vida al generar despidos y mayor informalidad.
«Petro copia, pero copia mal. Lo primero que hizo López Obrador en México antes de subir el salario mínimo en 20% fue cambiar la indexación de los salarios públicos del SMLV al IPC. Petro no lo hizo, y de esa manera pone en un riesgo adicional las finanzas públicas.»
Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático
«¿Tal vez porque sus intereses son electorales y no sociales?»
Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático
«El aumento del salario mínimo en 23% puede sonar bien, pero en la realidad pone en riesgo el empleo formal de millones de colombianos.»
Juan Carlos Pinzón, exembajador de Colombia en Washington y exministro de Defensa
«Petro endulza el oído de los trabajadores y les amarga la vida.»
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
Este debate se enmarca en un panorama de tensiones fiscales, donde el Gobierno avanza con la emergencia económica para sortear los obstáculos legislativos, mientras la oposición alerta sobre los costos sociales y económicos de políticas que perciben como apresuradas de cara a los comicios de 2026.










