El expresidente Gustavo Petro afirmó, tras culminar su mandato, que los bombardeos autorizados por él durante su gobierno contra máximos cabecillas del narcotráfico fracasaron porque un sector del gobierno de Estados Unidos decidía cuándo esos objetivos vivían o morían, movido por intereses políticos contra el progresismo. Las declaraciones fueron realizadas a través de su cuenta en la red social X, donde el exjefe supremo de las Fuerzas Militares detalló que autorizó veinticinco bombardeos de los cuales no se siente orgulloso, y en los que nunca cayó ningún jefe principal, pese a contar con geolocalización previa de la inteligencia militar en el terreno.
Petro reveló que en cada operación, la excusa recibida era siempre la misma: “estuvo allí 20 segundos antes que cayera la primera bomba”, o “alcanzó a escuchar los aviones”. Según su relato, cero cabecillas fueron capturados o abatidos en esos ataques, lo que generó en él la sospecha de que la información que recibía de la cúpula militar era mentira y que existía una infiltración en el alto nivel del Ejército. Aunque expuso esas inquietudes ante el alto mando, asegura que no hubo una “acción decidida” para detectar la filtración.
“Hoy después de ser presidente ya sé la razón: los máximos blancos armados del narcotráfico están en realidad bajo inteligencia de los EEUU y es esa inteligencia la que decide: cuando viven, cuando mueren. O peor, les dicen que les rebajan las penas si me acusan”, afirmó el exmandatario.
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
Petro sostiene que la incógnita se resolvió parcialmente al dejar la Presidencia, cuando comprendió que un sector del gobierno estadounidense no permitió la caída de grandes capos para debilitar políticamente al progresismo. En sus palabras, “tenían claro que no podía caer un blanco armado máximo porque eso me daría mucha fuerza política”, y agregó que esa parte de la administración de EE. UU. “preparaba el fin del progresismo”, pues consideran que “el fin del progresismo que busca una mejor sociedad es peor que caigan 100 Pablo Escobar”.
El expresidente señaló que, pese a mantener cooperación con equipos de inteligencia antinarcóticos de Colombia y de otros países, incluyendo agencias estadounidenses, las máximas instancias de dichas agencias estarían al servicio de intereses políticos del Gobierno de EE. UU. Asimismo, atribuyó los señalamientos sobre presuntos nexos con organizaciones criminales ligadas al narcotráfico a esa misma interferencia. “La lucha contra el narcotráfico es relativa; para mí es estratégica por el carácter destructor de la democracia y de la vida que tiene contra nuestro pueblo”, concluyó Petro, al tiempo que insistió en que “una mejor sociedad en Colombia, más rica, sabia y equitativa es lo que acaba el narcotráfico”.










