El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó su asistencia a Medellín el próximo 1 de mayo para unirse a las actividades conmemorativas del Día del Trabajo, en medio de una convocatoria previa lanzada el 23 de abril a movilizaciones en plazas públicas de todo el país. A través de un mensaje en su cuenta de redes sociales @petrogustavo en X, el mandatario hizo un llamado a la recolección de firmas para presentar una propuesta al Congreso el 20 de julio, con el objetivo de rechazar el alza de la tasa de interés y respaldar la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que precise y agregue derechos sociales y laborales sin modificar la Constitución de 1991.
Esta iniciativa se enmarca en un contexto de creciente tensión social y violencia, donde durante el fin de semana se registraron al menos 20 personas muertas en una ola de atentados en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, atribuidos por el candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a disidencias de las Farc. Cepeda, quien también convocó a marchas el 1 de mayo en solidaridad con las víctimas, denunció que estos actos buscan generar miedo, desestabilización y favorecer a la extrema derecha.
Solidaridad y alianza por la vida
En un reciente acto denominado «Alianza por la vida», Cepeda estuvo acompañado por la senadora indígena Aida Quilcué, quien aspira a la vicepresidencia en su fórmula, reforzando el mensaje de unidad frente a la adversidad. Las movilizaciones del 1 de mayo no solo celebrarán la jornada laboral, sino que servirán de plataforma para visibilizar las demandas por justicia social y el rechazo a la inseguridad que azota regiones clave del país.
«Este 1 de Mayo estaré con el pueblo trabajador en Medellín»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«No lograrán que cedamos al miedo, a la violencia y al odio»
Iván Cepeda, candidato presidencial del Pacto Histórico
Con estas acciones, el gobierno y sus aliados buscan fortalecer el respaldo popular a sus propuestas transformadoras, mientras el país enfrenta desafíos de seguridad y económicos que demandan respuestas urgentes desde las calles de Medellín y las plazas públicas nacionales.












