El presidente Gustavo Petro denunció que la red de corrupción liderada por alias Papá Pitufo, identificado como Diego Marín, impidió la implementación de la reforma de salud en el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) y reveló que esta organización habría hecho un acuerdo político con el próximo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien tomará posesión el 7 de agosto de 2026. La revelación se produjo luego de que la Superintendencia Nacional de Salud, liderada por Daniel Quintero Calle, presentara una auditoría que detectó un deterioro patrimonial del Fomag por 1.19 billones de pesos y cuentas por pagar que ascienden a 2.3 billones de pesos, entre otras graves irregularidades.
Según el mandatario, la intermediación privada vinculada a Marín logró frenar las transformaciones planeadas para el sistema de salud de los docentes. “La reforma de la salud nunca la llevaron a cabo en el Fomag, porque la banda de Marín volvió a meter intermediarios particulares en la salud de los maestros que un sector del magisterio también protege”, afirmó Petro. El presidente señaló que estos intermediarios desviaron recursos públicos hacia clínicas particulares que se convirtieron en monopolios de atención, además de tomar el control del software de asignación de citas, conocido como Horus, cuyo contrato se disparó de 4.800 millones a 45.000 millones de pesos sin que el sistema entrara en funcionamiento.
Los hallazgos de la auditoría
La auditoría de la Superintendencia de Salud identificó 34 hallazgos administrativos, 3 fiscales, 3 disciplinarios y 2 penales. Entre los datos más preocupantes se encuentran anticipos sin soporte documental por 19.890 millones de pesos y desembolsos por pasajes y viajes sin justificación que suman 475 millones de pesos. El superintendente Daniel Quintero Calle explicó que “no tienen ningún soporte sobre por qué terminó el Fomag pagando viajes por todo el país”. Además, se registraron 17.000 solicitudes y quejas entre enero y abril de 2026, con una proyección de 9.000 tutelas al cierre del año. El 96% de estas quejas están asociadas a barreras de entrada, es decir, problemas de acceso a la atención médica. Quintero fue enfático: “El 96% de las quejas están asociadas a barreras de entrada, a cosas que no está haciendo bien el Fomag, no los médicos, sino el Fomag como intermediario”.
“Estos intermediarios se roban billones de la salud de los maestros, llevándolos a clínicas particulares que se han convertido en monopolios en la atención. El software de repartición de citas quedó en manos de los mismos particulares y no se corrigió”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El presidente Petro fue más allá al afirmar que “la banda de Marín hizo acuerdo político con el próximo presidente que espero rompa”. La referencia directa a Abelardo de la Espriella, quien asumirá la presidencia en agosto de 2026, añade un componente político a la crisis de corrupción. Petro no entregó detalles sobre los términos de ese supuesto acuerdo, pero insistió en que la red de Marín ha operado con impunidad y ha logrado influir en decisiones clave del sistema de salud.
La Superintendencia de Salud ya ha anunciado que remitirá todos los hallazgos a la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General y la Contraloría General de la República para que se establezcan las responsabilidades penales, disciplinarias y fiscales correspondientes. El superintendente Daniel Quintero Calle resumió la situación: “No se cumplieron las órdenes del presidente y hay indicios de corrupción que han sido puestos en manos de las autoridades”. Mientras tanto, el magisterio colombiano enfrenta una crisis de atención que, según las cifras, podría traducirse en un aluvión de tutelas y una profundización del deterioro del Fomag.












