El presidente Gustavo Petro afirmó este jueves en Sincelejo, durante una gira por la región Caribe, que las órdenes que imparte a la Policía y al Ejército no siempre son acatadas por estas instituciones. En un discurso público ante habitantes del departamento de Sucre, el mandatario reflexionó sobre la relación entre el poder presidencial y la fuerza pública, en medio de las tensiones internas que han marcado la etapa final de su gobierno tras los cambios en la cúpula militar y policial.
Petro, quien ha impulsado una renovación de altos mandos en ambas instituciones, reconoció las limitaciones de su propio proceso. «No digamos que siempre se obedece», dijo el presidente, para luego añadir: «Le doy órdenes a la Policía y al Ejército, no digamos que siempre se obedece, pero el presidente debe obedecer las órdenes de la gente». La declaración, lejos de limitarse a una queja interna, sirvió de preámbulo para una reflexión más amplia sobre el fundamento de la democracia.
La democracia como mandato popular
En el mismo acto, el jefe de Estado subrayó que la democracia se sostiene en la capacidad del pueblo para dar órdenes a sus gobernantes. «La democracia consiste en que el pueblo le da órdenes al presidente. Si eso no pasa, no hay democracia», afirmó Petro. Con esta frase, el presidente conectó su crítica al interior de las fuerzas armadas con un llamado a la organización ciudadana: «La democracia es que el presidente obedece y el pueblo ordena. Para ordenar, hay que ordenarse como pueblo, organizarse», insistió.
«Yo no sé si saqué a todos los que había que sacar; yo creo que cometimos injusticias y que dejamos gente que debíamos sacar. Yo no conocía el mundo interior del Ejército o de la Policía y es un mundo complejo, pero veo los hechos»
Gustavo Petro, presidente de Colombia, en declaración a Noticias Caracol
En una entrevista concedida a Noticias Caracol, Petro fue incluso más lejos al admitir que el proceso de depuración de mandos no fue perfecto. «Yo no sé si saqué a todos los que había que sacar; yo creo que cometimos injusticias y que dejamos gente que debíamos sacar. Yo no conocía el mundo interior del Ejército o de la Policía y es un mundo complejo, pero veo los hechos», confesó el mandatario, revelando un desconocimiento del funcionamiento interno de estas instituciones que, según sus propias palabras, le ha impedido actuar con total certeza.
En su intervención en Sincelejo, Petro también señaló que la historia reciente del departamento de Sucre merece una investigación y reflexión profundas, y criticó a gobiernos anteriores por haber priorizado los intereses de una minoría en detrimento del bienestar colectivo. Con estas declaraciones, el presidente cierra un capítulo marcado por la tensión con la fuerza pública, mientras su administración entra en su recta final.












