En una revelación que estremece los cimientos de la relación bilateral, el expresidente Gustavo Petro confesó que durante la crisis diplomática desatada tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero de 2026, temió un ataque militar directo de Estados Unidos. Las amenazas del entonces presidente Donald Trump, quien desde el Air Force One sugirió operaciones armadas en Colombia, llevaron al mandatario colombiano a prepararse para lo peor. «Yo esperaba el misil e hice mi plan a la colombiana, porque estaba en un sitio con mucho manglar», reveló Petro durante una entrevista con el expresidente ecuatoriano Rafael Correa en el programa «Conversando con Correa», transmitido por RT. La tensión alcanzó niveles críticos cuando Trump, un día después de que fuerzas especiales estadounidenses capturaran a Maduro en Venezuela, acusó a Petro de encabezar un país «gobernado por un enfermo que disfruta fabricando y vendiendo cocaína a Estados Unidos» y, al ser consultado sobre una posible operación militar en Colombia, respondió: «Me parece perfecto».
La crisis, que Petro calificó como una «violación flagrante a la soberanía de los pueblos latinoamericanos», desencadenó una escalada diplomática sin precedentes. El mandatario colombiano convocó una marcha en la Plaza de Bolívar de Bogotá, donde miles de personas se reunieron bajo el lema «Por la soberanía y la democracia», y preparó un discurso confrontacional. Sin embargo, el destino de la confrontación cambió drásticamente cuando, en la madrugada del día de la movilización, el teléfono sonó. «Yo recibo una llamada como a las 2 de la mañana y me dice: ‘El presidente Trump quiere hablar con usted'», relató Petro. Esa conversación nocturna, que el expresidente describió como «mágica», desactivó la crisis. «Vi las diferencias entre un Trump pragmático que no quería pelear conmigo y su entorno», afirmó, y agregó que el mandatario estadounidense le dijo: «Yo creí que usted era un mal hombre, pero sé que me estaban engañando».
De la confrontación al acuerdo: la llamada que cambió el rumbo
La llamada telefónica, que se produjo en medio de la preparación de la marcha, obligó a Petro a modificar su discurso. «Me tocó cambiar el discurso», confesó el expresidente, quien finalmente se dirigió a la multitud con un mensaje de conciliación, luego de que Trump lo llamara «Good man» (buen hombre). La desescalada, que evitó lo que Petro describió como «un solo misil» cayendo en Colombia, derivó en una reunión presencial entre ambos mandatarios. Durante ese encuentro, las discusiones se centraron en informes de inteligencia y en la lucha contra el crimen organizado, según reveló Petro. El expresidente colombiano aseguró que Trump reconoció haber sido engañado sobre su gestión, lo que allanó el camino para un acuerdo que evitó una confrontación militar directa. La entrevista completa, que arroja luz sobre uno de los momentos más críticos de la relación entre Colombia y Estados Unidos, se ha convertido en un testimonio clave para entender cómo una llamada a las 2 de la mañana pudo, según Petro, «evitar una guerra».










