El presidente saliente Gustavo Petro, a solo cinco días de concluir su mandato el próximo 7 de agosto de 2026, reiteró este jueves sus denuncias de fraude electoral en las elecciones presidenciales del pasado mes de mayo, asegurando que un software israelí reemplazó el voto real de los colombianos y que el ganador legítimo de los comicios es el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, no el presidente electo Abelardo de la Espriella, representante de la derecha. Las declaraciones fueron difundidas a través de su cuenta en la red social X, donde el mandatario desconoció la legitimidad del triunfo de su sucesor y convocó al pueblo a movilizarse.
Según Petro, la voluntad popular fue modificada mediante la alteración de los sistemas tecnológicos de conteo, con la intervención de dineros provenientes del narcotráfico y de inteligencia privada israelí. El presidente saliente afirmó que un programa preestablecido reemplazó el voto real depositado en las urnas, logrando una manipulación algorítmica de hasta un millón ochocientos mil votos. “Con dineros del narcotráfico de cocaína hacia los EEUU y con los dineros en la inteligencia privada israelí, reemplazaron el voto real de la ciudadanía colombiana por un programa de software israelí que siempre hacía ganar a Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia”, señaló Petro en su cuenta.
Denuncias de manipulación informática
En su extenso mensaje, el jefe de Estado insistió en que “Colombia eligió a Iván Cepeda como su presidente en los votos reales depositados en las urnas; el software israelí que rompió la soberanía nacional de Colombia reemplazó en un gran porcentaje que puede llegar a 1.800.000 votos manipulados algorítmicamente desde un software preestablecido entre compañías privadas que dominan el escrutinio electoral en el país”. Petro calificó lo ocurrido como “una de las más grandes afrentas a la democracia en el orden global” y sentenció: “Genocidas israelíes se robaron las elecciones de Colombia y el nuevo mandatario no es legítimo por el voto popular de Colombia”.
“Con dineros del narcotráfico de cocaína hacia los EEUU y con los dineros en la inteligencia privada israelí, reemplazaron el voto real de la ciudadanía colombiana por un programa de software israelí que siempre hacía ganar a Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia”
Gustavo Petro, presidente saliente
El exsenador Gustavo Bolívar, quien se desempeñó como director de Prosperidad Social, secundó las denuncias y sostuvo que “Iván Cepeda ganó las elecciones”. Bolívar señaló que se detectaron anomalías en 93 municipios donde el número de inscritos para votar supera la población registrada, y denunció la modificación de los denominados códigos hash, algoritmos que verifican la integridad de los archivos en la plataforma de conteo. Además, pidió investigar a la empresa contratista Thomas Greg & Sons, encargada de la logística electoral, y cuestionó la falta de acceso a auditorías completas en las mesas instaladas en el exterior.
“Hubo un fraude electoral manejado a través de programas computacionales preestablecidos para alterar la decisión popular; esta es una de las más grandes afrentas a la democracia en el orden global. Genocidas israelíes se robaron las elecciones de Colombia y el nuevo mandatario no es legítimo por el voto popular de Colombia”
Gustavo Petro, presidente saliente
Bolívar anunció que el Pacto Histórico recopilará la documentación necesaria para emprender acciones legales contra la presunta manipulación. Por su parte, Petro cerró su alocución con un llamado a la ciudadanía a defender la soberanía nacional: “Podemos regresar a ser colonias solo si lo queremos, ¡pero yo! Convocó al pueblo de Colombia, como hace dos siglos y medio, a luchar por la libertad y la independencia nacional. No somos pueblos de siervos o esclavos, somos los pueblos milenarios y guerreros por la libertad y la vida siempre, siempre, siempre”. Las denuncias se producen en medio de una tensa transición, mientras el presidente electo Abelardo de la Espriella se alista para asumir el poder el próximo 7 de agosto, en medio del rechazo de Petro y sus aliados políticos.












