En un nuevo capítulo de la tensión fiscal que vive Colombia, el presidente Gustavo Petro ordenó al ministro de Hacienda, Germán Ávila, presentar por quinta vez una reforma tributaria progresiva ante el Congreso de la República, fijando como fecha el próximo 20 de julio de 2026. La decisión se produce como respuesta directa a las declaraciones del ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, quien en una rueda de prensa en Barranquilla cuestionó la ética de aumentar la carga impositiva a los ciudadanos para cubrir un déficit fiscal que, según sus cálculos, asciende a 13 billones de pesos. El presidente Petro, a través de un mensaje en su cuenta de la red social X, instruyó al actual jefe de la cartera económica a radicar el proyecto de ley en la fecha que calificó como el «segundo grito de independencia nacional de Colombia».
La orden presidencial se da en medio de un fuerte debate sobre las finanzas públicas del país, donde las cifras del faltante fiscal son motivo de controversia. Mientras que el ministro designado, Miguel Gómez Martínez, sitúa el déficit en 13 billones de pesos, el actual titular de Hacienda, Germán Ávila, eleva la cifra a 61,9 billones de pesos, atribuyendo este desfase a una «estrategia de asfixia fiscal» contra el Gobierno, materializada en el hundimiento de dos proyectos de reforma tributaria y la declaración de inexequibilidad de las emergencias económicas. Ávila también señaló que la inflexibilidad del gasto público ha aumentado de manera significativa, pasando del 87,5 por ciento en 2024 al 93,7 por ciento en 2026, lo que limita severamente la capacidad de realizar ajustes presupuestales.
La respuesta del presidente Petro
La reacción del jefe de Estado no se hizo esperar. A través de su cuenta en la red social X, el presidente Petro fue contundente: «Ordenó a ministro de hacienda presentar por quinta vez, una reforma tributaria como proyecto de ley progresiva como ordena la constitución de 1991, que grave las rentas de los mayores especuladores y estafadores de Colombia y sus dineros en los paraísos fiscales untados de narcotráfico; el 20 de julio, día del segundo grito de independencia nacional de Colombia». En su mensaje, el mandatario fue enfático al señalar que la iniciativa no incluirá «ni un solo impuesto a la gente que trabaja, ni ninguna restricción de gasto a los derechos del pueblo trabajador».
«Hacer una gran parranda y después pasarle la cuenta a los colombianos me parece que no es ético»
Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda designado
La postura del ministro designado, quien asumirá el cargo en los próximos meses, ha sido clara al solicitar un freno en el gasto público antes de considerar cualquier nuevo tributo. Sin embargo, el presidente Petro ha optado por profundizar su estrategia de recaudo, enfocándose en gravar a los patrimonios más altos y combatir la fuga de capitales hacia paraísos fiscales. El ministro Ávila, por su parte, respaldó la iniciativa al afirmar que «la reforma que proponemos es una reforma progresiva, donde los mayores patrimonios aporten más y se proteja a las personas de menores ingresos en Colombia», y desestimó las críticas al asegurar que «no es cierto que la deuda haya crecido en el cuatrienio del presidente Gustavo Petro».
Las metas de recaudo de esta quinta reforma tributaria son ambiciosas y proyectan un incremento gradual en los ingresos del Estado. Según las cifras presentadas por el ministro Ávila, se espera recaudar 21,8 billones de pesos en 2027, 32,7 billones en 2028, 34,9 billones en 2029 y 37 billones en 2030, sumando un total de 61,9 billones de pesos hacia el final de la década. El Gobierno argumenta que estos recursos son necesarios para contrarrestar el faltante generado por decisiones del Congreso y las altas cortes, que han afectado el presupuesto nacional. La reforma, que sería la quinta presentada por el actual gobierno, busca gravar específicamente las rentas de los mayores especuladores y estafadores, así como los dineros en paraísos fiscales que, según el presidente, están «untados de narcotráfico».
«Ordenó a ministro de hacienda presentar por quinta vez, una reforma tributaria como proyecto de ley progresiva como ordena la constitución de 1991, que grave las rentas de los mayores especuladores y estafadores de Colombia y sus dineros en los paraísos fiscales untados de narcotráfico; el 20 de julio, día del segundo grito de independencia nacional de Colombia»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El ministro Ávila, quien aún está al frente de la cartera, defendió la necesidad de la reforma vinculándola a una estrategia de asfixia fiscal contra el Gobierno, y presentó las metas de recaudo que buscan alcanzar los 21,8 billones de pesos en 2027, 32,7 billones en 2028, 34,9 billones en 2029 y 37 billones en 2030. La propuesta, que será la quinta de su tipo en lo que va del mandato, se presenta en un contexto donde la inflexibilidad del gasto ha pasado del 87,5 por ciento en 2024 al 93,7 por ciento en 2026, lo que, según Ávila, limita los ajustes presupuestales y hace indispensable una nueva fuente de ingresos. El presidente Petro, por su parte, ha sido enfático en que la reforma no afectará a los trabajadores, sino que se centrará en «los mayores especuladores y estafadores de Colombia», en un intento por equilibrar las cuentas fiscales sin recortar derechos sociales.
«Ni un solo impuesto a la gente que trabaja, ni ninguna restricción de gasto a los derechos del pueblo trabajador»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
La fecha elegida para la presentación del proyecto, el 20 de julio, coincide con el inicio del periodo legislativo y ha sido calificada por el presidente como el «segundo grito de independencia nacional». La medida busca, según el Gobierno, gravar las rentas de los mayores especuladores y estafadores, así como los dineros en paraísos fiscales vinculados al narcotráfico, sin afectar a la población trabajadora. Mientras tanto, el ministro designado Gómez Martínez mantiene su postura crítica, insistiendo en que es necesario frenar el gasto público antes de imponer nuevas cargas a los colombianos, en un pulso que promete marcar la agenda política y económica del país en los próximos meses.












