El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que el país tiene una «doble responsabilidad» con Venezuela tras los terremotos del 24 de junio de 2026, que causaron miles de víctimas y daños generalizados en el país vecino. A dos semanas de la tragedia, cuando las cifras de fallecidos y damnificados comienzan a conocerse con mayor precisión, Petro solicitó intensificar la cooperación humanitaria, subrayando la cercanía geográfica y la masiva presencia de la comunidad colombiana residente en Venezuela. La declaración, difundida a través de sus redes sociales, se produce en medio de una controversia diplomática entre el presidente electo Abelardo de la Espriella, quien propuso que Colombia lidere la reconstrucción, y el gobierno venezolano, que rechazó tajantemente la iniciativa.
En su mensaje, Petro argumentó que «la responsabilidad de Colombia ante este evento es doble, tanto por cercanía y vecindad pero sobre todo, por la altísima presencia de colombianos en este país, llegados por oleadas a lo largo de las últimas cinco décadas». El mandatario saliente enfatizó que «la responsabilidad no puede recaer solo en el Estado y Gobierno venezolano; el Gobierno colombiano debe actuar tanto en proporción a la gravedad de la tragedia como a la presencia de la comunidad colombiana». Tras reuniones con entidades gubernamentales, organismos multilaterales y el sector privado, Petro planteó siete acciones prioritarias para la asistencia humanitaria, aunque no se detallaron públicamente en su pronunciamiento.
Propuesta de reconstrucción genera tensión diplomática
La declaración de Petro se da en un contexto de creciente tensión diplomática, luego de que el presidente electo Abelardo de la Espriella afirmara que «la reconstrucción de Venezuela luego del terremoto tiene que hacerla Colombia». La propuesta generó un rápido rechazo del gobierno venezolano, que mediante un comunicado oficial reiteró que la reconstrucción corresponde exclusivamente al Estado venezolano y que no aceptará injerencias externas. Sin embargo, la oficina de prensa de De la Espriella aclaró posteriormente que la intención era de cooperación, no de desconocimiento de la soberanía venezolana, y que Colombia cuenta con capacidades técnicas, como ingenieros militares y el sector privado, para tareas de remoción de escombros y reconstrucción, sujeto a canales institucionales y a la voluntad del Estado venezolano.
«La reconstrucción de Venezuela luego del terremoto tiene que hacerla Colombia»
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
El escenario deja a Colombia en una encrucijada humanitaria y diplomática, mientras el país se prepara para el empalme entre el gobierno saliente de Petro y el entrante de De la Espriella. La emergencia en Venezuela, que requiere una respuesta urgente para atender a miles de víctimas, se ha convertido en el primer desafío de política exterior para el nuevo mandatario electo, quien deberá equilibrar la cooperación humanitaria con el respeto a la soberanía venezolana. Mientras tanto, Petro insiste en que la ayuda debe ser inmediata y proporcional a la tragedia, dejando sobre la mesa la necesidad de un esfuerzo conjunto que trascienda las diferencias políticas.












