El presidente Gustavo Petro sorprendió al país al respaldar públicamente a Tomás Uribe, hijo del expresidente Álvaro Uribe, luego de la ajustada victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial celebrada el 21 de junio de 2026. En un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, Petro afirmó que por primera vez coincidía con Tomás Uribe y llamó a construir un acuerdo nacional que permita un país para todos y todas, evitando repetir lo que denominó “la historia de la exclusión y el exterminio”.
El respaldo del mandatario se produjo después de que Tomás Uribe reconociera, también en redes sociales, que 13 millones de compatriotas votaron por el proyecto político del presidente Petro, concentrados en las regiones con mayor pobreza, y advirtiera que el país se está “rajando en ambas asignaturas” –lo económico y lo social–. Petro, al retomar esas palabras, señaló que Tomás conoce muy bien al candidato ganador, De la Espriella, y que su llamado a la reflexión es acertado. Este inusual acuerdo entre dos figuras que tradicionalmente han estado en orillas opuestas marca un giro en el clima de polarización que ha caracterizado la política colombiana.
El preconteo oficial de la Registraduría Nacional otorga a Abelardo de la Espriella 12.959.542 votos frente a los 12.708.712 de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico apoyado por Petro. La diferencia es de apenas 250.830 sufragios, lo que refleja una contienda extremadamente reñida. Mientras el uribismo celebra el triunfo, el expresidente Álvaro Uribe aseguró que De la Espriella y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, vencieron a Cepeda, y acusó al gobierno de Petro de haber impulsado una campaña ilegal, compra de votos e imposición de grupos narcoterroristas para favorecer a su candidato.
Reacciones cruzadas en redes sociales
El periodista Luis Carlos Vélez también se pronunció, negando que el país esté dividido y sugiriendo que, sin los votos que atribuyó al “aparato del Estado y el fusil”, la voluntad nacional sería de un 60% a 40% a favor de la oposición. Además, afirmó que la izquierda está “famélica” y que el candidato del gobierno hubiera tenido mejores resultados si el régimen de Venezuela hubiera podido financiar las elecciones, una declaración que generó polémica. Tomás Uribe respondió a esos comentarios instando a la humildad y al reconocimiento de la fortaleza electoral del petrismo, postura que Petro respaldó.
«Es hora de un acuerdo nacional que permita un país para todos y todas, esa es la base del verdadero Progreso»
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
Los hijos del expresidente Uribe también reaccionaron: Tomás felicitó a De la Espriella y a Restrepo, advirtiendo que les espera una “pelea jurídica difícil” y llamó a rodearlos, mientras que Jerónimo Uribe deseó que Dios los bendiga para recuperar a Colombia. Estas declaraciones reflejan un ambiente de optimismo dentro del uribismo, pero también la persistencia de una profunda polarización que el propio Petro busca superar con su llamado al acuerdo nacional. El respaldo del mandatario a su antiguo contradictor abre un interrogante sobre si será posible tender puentes en un país donde las diferencias electorales se tradujeron en una votación casi perfectamente dividida.












