El presidente Gustavo Petro desató una nueva controversia al criticar un cuadro que pertenece al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, interpretando la obra como una representación de la esclavitud, mientras que el aspirante de derecha defendió la pintura como una expresión cultural del Carnaval de Barranquilla y acusó al mandatario de ignorancia y mala fe. El incidente ocurrió el 28 de mayo de 2026, durante un evento en la Plaza de Todos de Cartagena, cuando Petro se refirió a una imagen que vio en redes sociales, sin especificar la cuenta, y la vinculó directamente con el candidato.
Durante su intervención, Petro describió el cuadro como la figura de una mujer blanca de cierta edad junto a un hombre negro, al que calificó de «esclavo disfrazado», y cuestionó por qué se exhiben ese tipo de imágenes como si fueran arte. «Vi un retrato que exhibían en una foto de Internet, de X, la red. No voy a decir a qué sala pertenecía, pero sí ve que tenía, mañana haré un análisis de eso, porque había una señora algo de edad, blanca, y abajo un esclavo disfrazado por ella para tomarse la pintura, porque no había foto. Una blanca y un esclavo negro. ¿Por qué hoy se exhiben esas fotos? ¿Por qué se exhibe eso que creen que es arte?», afirmó el presidente, según registros del evento. En un tono más severo, añadió: «Averigüen dónde está ese cuadro y piensen bien si ese sueño que se pinta en el cuadro del comedor y de la sala, adornando, quizás pensando que es un adorno, este señor lo exhibe o realmente quiere que ese sea su sueño vuelto realidad. Porque si es su sueño, Colombia padecerá un holocausto y le quitarán la tierra al campesino a la fuerza».
La obra en cuestión es una pintura del artista plástico y visual Cristo Hoyos que representa la danza tradicional «Las Farotas», una de las expresiones más emblemáticas del Carnaval de Barranquilla. Esta danza, de origen indígena, tiene un carácter satírico y de resistencia frente a la colonización española, según sus intérpretes. El cuadro se encuentra en la residencia de Abelardo de la Espriella, quien lo exhibe como parte de su colección personal.
La respuesta de Abelardo de la Espriella
El candidato presidencial no tardó en reaccionar a través de sus redes sociales, donde defendió la obra y arremetió contra Petro. En su publicación, De la Espriella explicó que la pintura «simboliza la resistencia de nuestros indígenas a la colonización española. Es una sátira, es folclore, es cultura». Acto seguido, disparó directamente contra el presidente: «El esclavismo está en tu cabeza, Petro». En una serie de mensajes, el candidato expresó su indignación por lo que considera un ataque infundado. «Qué tristeza que el presidente de la República sea tan ignorante, sea un hombre que esté lleno de tanto odio y de tanta mala fe. Culturícese, señor presidente, aprenda un poco de nuestras tradiciones, de nuestro folclore, de nuestra cultura y deje de estar escupiendo veneno todo el día. No sea ignorante y respete las tradiciones del Caribe colombiano», afirmó De la Espriella.
El candidato también lanzó una advertencia directa a Petro, enmarcada en la cercanía de las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta está prevista para el 31 de mayo de 2026. «Estás asustado porque vine a enfrentarte, a derrotarte y a castigarte. Agárrate porque el 7 de agosto vas a saber lo duro que muerde el Ttigre», escribió, en alusión a su apodo político y a la fecha del cambio de mando presidencial. Petro, por su parte, había señalado que la periodista que entrevistó a De la Espriella en su casa no preguntó sobre el cuadro, lo que dejó abierta la polémica sobre el contexto de la imagen.
«Qué tristeza que el presidente de la República sea tan ignorante, sea un hombre que esté lleno de tanto odio y de tanta mala fe. Culturícese, señor presidente, aprenda un poco de nuestras tradiciones, de nuestro folclore, de nuestra cultura y deje de estar escupiendo veneno todo el día. No sea ignorante y respete las tradiciones del Caribe colombiano.»
Abelardo de la Espriella, Candidato presidencial
En medio del cruce de acusaciones, De la Espriella también asoció la crítica de Petro a un presunto consumo problemático de estupefacientes y alcohol, una afirmación que no ha sido comprobada y que añade más tensión al ya agitado ambiente electoral. La controversia refleja no solo las diferencias políticas entre ambos personajes, sino también las distintas lecturas que pueden darse sobre el patrimonio cultural colombiano. Mientras Petro ve en el cuadro una evocación de la esclavitud y un símbolo de opresión, De la Espriella defiende la obra como parte de las tradiciones caribeñas que, según sus palabras, deben ser respetadas y comprendidas en su contexto histórico y folclórico.












