En una entrevista reciente en el programa La Tocata del periódico El País, el experimentado entrenador de fútbol colombiano Jorge Luis Pinto ofreció un crudo análisis sobre la endémica rotación de técnicos en la Liga BetPlay, señalando la fragilidad de los proyectos deportivos y la creciente influencia de factores externos en la toma de decisiones de los clubes. Pinto, quien actualmente se encuentra sin equipo tras su salida del Unión Magdalena en 2025, detalló que la falta de un verdadero enlace entre las directivas y el cuerpo técnico es una de las causas fundamentales de los despidos anticipados. “Nosotros dependemos del pensamiento de ellos y de su entendimiento sobre el fútbol, que a veces no es lo que uno cree que es el mejor. El enlace entre directivos y cuerpo técnico a veces no se da, a veces nosotros también nos equivocamos”, afirmó el estratega, con la sinceridad que lo caracteriza.
La crisis de entrenadores, que esta temporada ya ha dejado al menos cinco salidas después de la octava jornada de la fase Todos contra Todos, con casos como los de Alfredo Arias y Fabián Bustos, tiene para Pinto un origen claro en la presión de las barras y el ruido mediático. El técnico, que dirigió al Deportivo Cali en 2023, reveló que durante su paso por el club verdiblanco vivió situaciones de injerencia directa que minaron su autoridad. “No puede ser cierto que yo, estando hablando con ellos, por detrás me estén contratando a un jugador que ni siquiera lo habíamos contemplado y creíamos no era beneficioso para el Deportivo Cali”, recordó Pinto, en alusión a la contratación del jugador Luis Sandoval sin su conocimiento.
Presión de las barras y hostigamiento
En su relato, Pinto no dudó en señalar el poder que han adquirido las barras en el fútbol colombiano, un fenómeno que, según él, ha traspasado los límites del apoyo para convertirse en una herramienta de presión que las directivas no saben manejar. “Le están haciendo mucho caso a las barras. Indudablemente que las barras son parte de un equipo, eso no hay que dudarlo porque un equipo sin barras, sin afición, no existe, pero también hay que tener un equilibrio y el acercamiento con ellos”, explicó. El entrenador denunció que esta situación deriva en amenazas directas contra los jugadores, como sucedió en el Deportivo Cali con el arquero uruguayo Kevin Dawson, quien fue contratado en enero de 2023. “Desde que llegó el portero uruguayo que teníamos fue intimidado y Aldair Gutiérrez también fue amenazado”, reveló Pinto.
El exseleccionador de Costa Rica y Honduras también criticó con dureza el papel de los medios de comunicación, a quienes atribuye parte de la inestabilidad que viven los entrenadores en el país. “Con el debido respeto por ustedes, lo he dicho siempre y ustedes lo saben, que he sido muy franco. Se pierde un partido o le marcan un gol al equipo de uno y ya están diciendo los medios que aquí en el estadio está el nuevo técnico, eso no cae bien para el fútbol, ni para los equipos, ni menos para nosotros los entrenadores”, expresó, dirigiéndose a los periodistas.
“Siempre lo dije: Deportivo Cali es una bella institución, que tiene su escuela, su formación y no es oportuno, no por el mismo jugador, sino por la forma. Estoy yo hablando con ellos en reunión y tenían al jugador metido en un apartamento y lo mandaron a hacer los exámenes, entonces esas cosas molestan. Yo soy un hombre de principios, de valores, respeto, y pido que me respeten”
Jorge Luis Pinto, Entrenador de fútbol colombiano
Para Jorge Luis Pinto, la solución a este problema radica en que los clubes prioricen proyectos a largo plazo por encima de resultados inmediatos, aunque es consciente de que el entorno juega un papel determinante. “No hay la menor duda de que los resultados marcan una pauta, pero más que los resultados, juega el entorno”, sentenció el técnico, quien dejó claro que, pese a todo, su respeto por instituciones como el Deportivo Cali se mantiene intacto, aunque exige que se respeten los principios y la autoridad del cuerpo técnico. Sus declaraciones reabren el debate sobre la salud del fútbol colombiano, donde la paciencia y la planificación parecen ser cada vez un bien más escaso.










