El representante caldense Mateo Hidalgo quedó en el centro de la controversia tras la denuncia pública de Álvaro Uribe sobre una solicitud de hojas de vida por parte del ministro de Hacienda
Un audio divulgado por medios nacionales, dos explicaciones del congresista y un duro pronunciamiento de José Obdulio Gaviria elevaron la tensión política
Una controversia política de alcance nacional, que involucra al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, al Ministerio de Hacienda y al Centro Democrático, tiene en el centro de la discusión al representante a la Cámara por Caldas, Mateo Hidalgo Montoya.
El episodio comenzó con un pronunciamiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien advirtió públicamente a los congresistas de su partido que no deben entregar hojas de vida al Gobierno y pidió al ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, abstenerse de solicitarlas.
En su mensaje en X, Uribe mencionó expresamente al representante caldense. La situación tomó mayor dimensión cuando el exmandatario aseguró que Hidalgo le había contado que el ministro le solicitó dos hojas de vida y que, en respuesta, mencionó a dos posibles candidatos para ocupar cargos en entidades nacionales.
El ministro Gómez rechazó cualquier insinuación de intercambio burocrático por respaldo legislativo. Aseguró que ni él ni el Gobierno habían solicitado hojas de vida a congresistas a cambio de votos favorables.

Un audio y dos versiones
La controversia escaló después de que medios nacionales, entre ellos SEMANA y Caracol Radio, divulgaran el contenido de un audio que Hidalgo habría enviado al expresidente Uribe.
En la grabación, cuya publicación fue autorizada por el propio Uribe, el representante señala que el ministro le pidió dos hojas de vida y que él respondió que no las tenía, aunque mencionó a personas que habían trabajado en el departamento durante la administración del presidente Abelardo de la Espriella.
Entre los nombres que aparecen en la conversación están Tony y Carlos Felipe.
La divulgación del audio puso en evidencia diferencias entre lo que el congresista había contado inicialmente en privado al expresidente y sus primeras declaraciones públicas, en las que negó que el ministro le hubiera solicitado hojas de vida.
Posteriormente, Hidalgo publicó una carta abierta dirigida al ministro de Hacienda, a Uribe y a la opinión pública, en la que reconoció que había transmitido información imprecisa al expresidente y asumió la responsabilidad por esa circunstancia.
Una empresa energética en el trasfondo
En su segunda explicación, el representante reveló que la conversación con el ministro tuvo como antecedente su preocupación por la situación administrativa de una empresa de generación de energía de su región.
Según su relato, había advertido sobre presuntas irregularidades administrativas y posibles prácticas de corrupción que podrían comprometer la continuidad de la compañía e incluso conducir a una eventual venta.
Hidalgo explicó que, durante la reunión con el ministro, se habló de la necesidad de encontrar personas idóneas para asumir responsabilidades en la administración de la empresa.
También reconoció que mencionó a Defensores de la Patria como una posible fuente de perfiles profesionales.
Sin embargo, insistió en que no entregó hojas de vida, no solicitó nombramientos ni recibió ofrecimientos de cargos a cambio de compromisos legislativos.
La empresa no fue identificada expresamente en su carta. En las informaciones nacionales ha surgido la referencia a GENSA, compañía en la que Hidalgo trabajó anteriormente como secretario privado de la Presidencia. No obstante, está pendiente establecer documentalmente si esa es efectivamente la empresa a la que se refería en su comunicación.
José Obdulio Gaviria cuestiona la candidatura de Hidalgo
La controversia adquirió otra dimensión dentro del Centro Democrático con la intervención de José Obdulio Gaviria, uno de los referentes históricos e ideológicos de esa colectividad y cercano al expresidente Uribe.
En un mensaje publicado en X, Gaviria cuestionó abiertamente la escogencia de Hidalgo como cabeza de lista a la Cámara por Caldas.
«Creo que el representante Mateo Hidalgo se equivocó de partido y que el partido se equivocó de candidato para encabezar la lista de Cámara de Representantes por Caldas», escribió.
El dirigente respaldó la posición de Uribe y sostuvo que el expresidente mantiene contacto directo con las bases y la militancia del partido.
Además, aseguró que miembros del Centro Democrático en Caldas le expresaron respaldo a las declaraciones del exmandatario y desconfianza frente a los descargos del representante.
Pero Gaviria fue más allá. Relacionó la controversia con las discusiones sobre las iniciativas económicas del Gobierno y con las versiones que circularon sobre una supuesta solicitud de puestos burocráticos a cambio de votos favorables en el Congreso.
«No es suspicacia pensar que lo del representante Hidalgo puede ir por ahí», escribió, al referirse a la posibilidad de que el episodio estuviera relacionado con esas prácticas.
Se trata de una interpretación política planteada por Gaviria, que no constituye por sí misma una demostración de que hubiera existido un acuerdo burocrático.

Una controversia que trasciende a Caldas
El episodio plantea interrogantes sobre las relaciones entre el Gobierno y los partidos políticos que respaldan o acompañan sus iniciativas en el Congreso, así como sobre los límites entre la interlocución institucional y las recomendaciones para ocupar cargos públicos.
También deja al descubierto diferencias dentro del Centro Democrático, donde el pronunciamiento de su jefe natural, Álvaro Uribe, y las posteriores declaraciones de José Obdulio Gaviria contrastan con la explicación entregada por el representante caldense.
Mientras Hidalgo insiste en que su conversación con el ministro tuvo un propósito institucional y que no hubo negociación de cargos por votos, el episodio continúa generando cuestionamientos sobre el contenido de aquella reunión, la identidad de la empresa energética mencionada y los nombres de las personas que fueron referidas durante la conversación.
La controversia, que comenzó con una advertencia de Uribe sobre la entrega de hojas de vida al Gobierno, terminó convirtiéndose en un debate nacional sobre clientelismo, nombramientos, lealtades políticas y las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso.
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