Presidente Abelardo de la Espriella propone fumigar cultivos ilícitos tras decomiso en Cartagena

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El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, propuso reactivar la fumigación de cultivos ilícitos como parte central de la estrategia antidrogas del Gobierno. El anuncio lo hizo durante la presentación de los resultados de una operación de la Policía Nacional que permitió incautar 7,6 toneladas de cocaína en el puerto de Cartagena, la mayor cantidad decomisada en ese terminal marítimo en los últimos diez años y que tenía como destino los Países Bajos, en Europa.

En su intervención, el mandatario fue enfático al señalar que las incautaciones por sí solas resultan insuficientes para enfrentar un negocio que, según dijo, alimenta todas las expresiones de violencia en el país. «Del narcotráfico se alimentan todas las formas de violencia, por eso tenemos que combatir el narcotráfico con total determinación, no solamente frente a la incautación sino además frente a los cultivos ilícitos», afirmó el presidente.

El presidente pide atacar la raíz del problema

De la Espriella insistió en la necesidad de actuar sobre el origen del fenómeno y no solo sobre sus efectos. «Se hace absolutamente necesario empezar a fumigar, nada ganamos si incautamos la droga pero no combatimos la raíz, que son los cultivos y la economía ilegal que se mueve alrededor de este negocio», manifestó. Con estas palabras, el jefe de Estado replantea un debate que había quedado en pausa dentro de la agenda de seguridad colombiana y que ahora regresa con fuerza, aunque sin detalles concretos sobre su aplicación.

«Del narcotráfico se alimentan todas las formas de violencia, por eso tenemos que combatir el narcotráfico con total determinación, no solamente frente a la incautación sino además frente a los cultivos ilícitos».

Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia

Durante su alocución, el presidente también reveló el balance oficial de los primeros 75 días de su Gobierno: las incautaciones de cocaína suman 132 toneladas, con un valor estimado de US$6.108 millones. La operación en Cartagena, ejecutada por la Policía Nacional con cooperación de la DEA, representa un golpe significativo al narcotráfico, pero para el mandatario no basta con debilitar la cadena logística si los cultivos ilícitos siguen en pie.

Sin embargo, la propuesta de fumigación quedó en el terreno de la declaración política. El presidente no precisó si la aspersión sería aérea, terrestre o de otra modalidad, ni tampoco indicó qué territorios serían priorizados, cuándo comenzaría la eventual fumigación o mediante qué mecanismo administrativo se formalizaría la medida. Por ahora, la iniciativa abre un nuevo capítulo en el debate sobre la política antidrogas, en un momento en que el país registra cifras récord de decomisos pero también una persistente expansión de los cultivos de coca.

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