El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este 23 de agosto de 2026 una ofensiva militar y policial sin precedentes contra el hurto de combustibles y crudo, tras advertir que el fenómeno alcanzó niveles críticos y podría estar vinculado con el narcotráfico y la financiación de grupos armados. La orden, difundida a través de su cuenta en la red social X, movilizará a las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, Ecopetrol, la Fiscalía General de la Nación y otras autoridades en una acción integral que incluye inteligencia, control territorial, operaciones sostenidas, judicialización y extinción de dominio.
El mandatario reveló que cada mes se roban 123.700 barriles de productos refinados como gasolina, diésel y nafta, lo que proyecta una cifra alarmante de más de 1,5 millones de barriles al año si se mantiene el ritmo actual. “De mantenerse este ritmo, estaríamos hablando de más de 1,5 millones de barriles al año, con pérdidas superiores a 500.000 millones de pesos para Ecopetrol y, por tanto, para la Nación”, declaró De la Espriella. Las pérdidas económicas golpean directamente el patrimonio de los colombianos, según enfatizó el presidente, quien vinculó el combustible hurtado con la producción de cocaína.
Una cadena criminal que conecta con el narcotráfico
El hurto de combustibles se concentra en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior del país, afectando principalmente a los departamentos de Cesar y Magdalena. El presidente advirtió que el combustible robado tendría como destino el Catatumbo, donde sería utilizado como insumo en el procesamiento ilícito de cocaína. “Si confirmamos que gran parte de este combustible está alimentando los complejos de producción de cocaína, entonces no estamos solamente frente a un gigantesco robo a Ecopetrol: estamos frente a una cadena criminal que puede estar conectando el hurto de hidrocarburos con el narcotráfico y la financiación de organizaciones armadas terroristas”, señaló De la Espriella.
Las llamadas “caravanas de la muerte”, compuestas por hasta 600 vehículos, transportarían el combustible hurtado hacia esa región. Frente a este panorama, el presidente fue contundente: “Cada barril robado es patrimonio de los colombianos. Y si además está siendo utilizado para alimentar la producción de cocaína, estamos permitiendo que con recursos robados a la Nación se fortalezca la misma economía criminal que estamos combatiendo. Eso no va a continuar”.
Ofensiva integral contra toda la estructura delictiva
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, será el encargado de coordinar personalmente la estrategia del sector Defensa con la Fiscalía, Ecopetrol –a través de su filial Cenit–, el Ministerio de Minas y Energía, y las autoridades nacionales y territoriales. Mora López advirtió que “el esfuerzo no se limitará a quienes perforan los ductos”, sino que apuntará a desmantelar toda la cadena criminal: financiadores, almacenadores, transportadores, escoltas, comercializadores y destinatarios finales. La ofensiva incluirá la judicialización y la extinción de dominio de vehículos, predios y bienes utilizados por las redes ilegales.
“Cada barril recuperado es patrimonio protegido de los colombianos”
Jorge Eduardo Mora López, ministro de Defensa
El ministro anticipó que se presentarán informes periódicos sobre los avances de la operación tanto al presidente como al país. La ofensiva, que involucra al mayor general Erik Rodríguez, comandante general de las Fuerzas Militares, y al mayor general Alejandro Barrera, director general de la Policía Nacional, busca frenar un fenómeno que, además de las millonarias pérdidas económicas, representa una amenaza directa a la seguridad nacional al financiar economías criminales que el Estado combate en distintos frentes del territorio colombiano.










