Psicólogo advierte tres riesgos para la salud mental tras terremoto en Colombia

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El psicólogo clínico ecuatoriano Dennis Lastra ha difundido un mensaje dirigido a la población colombiana a través de su cuenta de Instagram (@dennis_lastra), en el que recomienda evitar tres prácticas específicas para preservar la salud mental tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes 10 de agosto. El sismo, que hasta el momento de la grabación del video había dejado un saldo de 239 fallecidos, 3 mil 755 heridos y 287 desaparecidos, representa una experiencia profundamente desestabilizadora que, según el especialista, inevitablemente saca a la luz emociones como el miedo, la angustia y la ansiedad.

En un tono directo y sin rodeos, Lastra enumeró las conductas que, lejos de ayudar, pueden prolongar el malestar emocional. La primera de ellas es convertir las redes sociales en un sistema de vigilancia constante. El psicólogo advirtió sobre el daño de revisar obsesivamente si hay más fotos, réplicas o qué están diciendo los expertos, así como ver repetidamente videos de edificios cayendo o familias desaparecidas. «Lo único que genera aquello es prolongar la maldita ansiedad», afirmó, recomendando en su lugar buscar fuentes verídicas de información sin caer en un ciclo de comprobación permanente.

No suprimir el miedo ni obligarse a hablar

La segunda práctica que el especialista insta a evitar es intentar eliminar o negar la sensación de miedo que surge en estos momentos. Frases como «necesito tranquilizarme», «no debería sentir esto» o «¿por qué carajo siento tanto?» son contraproducentes. Lastra explicó que la ansiedad, los sobresaltos, la irritabilidad y el insomnio son reacciones esperables tras un evento de esta magnitud, y que compararse con quienes reaccionan de forma diferente solo genera malestar adicional. El psicólogo señaló que entre negar lo que se siente y empezar a patologizar esas emociones, existe una tercera opción: entender que el miedo, la ansiedad y la angustia también pueden ser una respuesta sana de un organismo que sobrevivió a algo que realmente era peligroso.

La tercera recomendación de Lastra es no obligarse a uno mismo ni a terceros a hablar de lo sucedido inmediatamente. «Hablar ayuda, sí, pero no todo sufrimiento tiene que ser procesado de inmediato», sostuvo. Cada persona tiene tiempos diferentes de procesamiento, y en las horas posteriores al terremoto, el descanso, la búsqueda de familiares o incluso el silencio pueden ser prioritarios por encima de la necesidad de verbalizar la experiencia.

«Mucha fuerza, mucha comprensión y también mucha cautela para poder sobrellevar este tiempo. Muchas veces la verdadera complejidad no solo se vive durante el terremoto, sino cuando aquello para, notas cómo el paso del mismo ha cambiado completamente tu realidad»

Dennis Lastra, psicólogo clínico

El mensaje del psicólogo cobra relevancia en un contexto donde el impacto emocional del sismo se extiende más allá del momento del temblor, alcanzando las horas y días posteriores, cuando la población comienza a dimensionar la magnitud de la tragedia y los cambios en su entorno. Lastra enfatizó que no se debe patologizar las emociones naturales como el miedo o la angustia, sino comprenderlas como una reacción sana ante un peligro real que ya dejó de ser una amenaza inminente, pero cuya huella persiste en la psique colectiva.

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