Tras más de dos décadas de investigación, la Liga Colombiana contra el Suicidio, liderada por el psicólogo y pedagogo Miguel De Zubiría Samper, ha logrado identificar tres dimensiones fundamentales del bienestar psicológico y al menos diez fuentes de infelicidad que afectan a los jóvenes en Colombia. El estudio, que comenzó a partir del contacto con jóvenes que atravesaban un profundo malestar emocional e incluso ideación suicida, busca comprender qué factores concretos llevan a niveles altos de infelicidad y cómo se puede trabajar en su prevención desde el autoconocimiento.
Durante los primeros años de trabajo con los pacientes de la Liga, los investigadores identificaron tres causas generales del malestar: la soledad, entendida como desconexión afectiva incluso cuando la persona está acompañada; la autoevaluación negativa, que implica una percepción deteriorada de sí mismo; y la apatía o el desinterés, que incluye la abulia y la anhedonia, es decir, la pérdida de iniciativa y la dificultad para experimentar placer. Sin embargo, con el tiempo y la ampliación del trabajo clínico, el equipo determinó que estas causas no se limitan a tres, sino que existen al menos diez fuentes diferenciadas de infelicidad en la población joven.
Las tres dimensiones del bienestar
La investigación define la felicidad no como una emoción permanente ni como la ausencia de problemas, sino como un estado de bienestar psicológico compuesto por tres dimensiones que pueden fortalecerse o deteriorarse. La primera es la dimensión relacional o vincular, que se refiere a la capacidad de mantener relaciones significativas con otras personas; su contraparte es la soledad, que implica una desconexión real, incluso si el joven no está físicamente solo. La segunda dimensión es la personal, que tiene que ver con la percepción y valoración que cada individuo tiene de sí mismo; su contraparte es la autoevaluación negativa. La tercera dimensión es la motivacional, que abarca sueños, proyectos, intereses e ilusiones; su contraparte es la apatía, la abulia y la anhedonia.
De Zubiría explicó que el autoconocimiento es una herramienta clave para mejorar estas dimensiones y, por tanto, para reducir la infelicidad. «El autoconocimiento no solo mejora a la persona —a mí, y a ti en este caso— sino también a quienes interactúan con nosotros: todos ganan con el autoconocimiento», señaló el psicólogo. Para facilitar este proceso, la Liga ha desarrollado el Cuestionario 4BM, una herramienta que toma aproximadamente diez minutos y utiliza una escala de valoración para explorar los vínculos afectivos, las cualidades personales, la automotivación, la percepción de soledad y la identificación de dificultades propias.
Herramientas prácticas y enfoque preventivo
La investigación no pretende entregar una respuesta definitiva sobre la felicidad, sino promover el ejercicio activo de preguntarse sobre las relaciones, la autovaloración y las motivaciones personales. Junto al cuestionario, se ha puesto a disposición un ChatBot que permite a los jóvenes y a quienes los rodean iniciar un proceso de indagación personal. El estudio está dirigido especialmente a padres, profesores, orientadores escolares, psicólogos y a los mismos jóvenes, como una forma de prevenir el malestar emocional profundo que puede derivar en ideación suicida.
«Durante los primeros cinco u ocho años nos llevó a identificar en esos jóvenes que se convirtieron en pacientes nuestros de la Liga Colombiana contra el Suicidio, inicialmente tres causas generales: uno, la soledad; dos, la autoevaluación; y tres, la apatía o el desinterés, la abulia, la anhedonia. Y finalmente, ya en los últimos años, hemos visto que no son tres, sino que son por lo menos 10 fuentes de infelicidad».
Miguel De Zubiría Samper, psicólogo y pedagogo de la Liga Colombiana contra el Suicidio
El trabajo de la Liga Colombiana contra el Suicidio, que lleva más de veinte años investigando el bienestar psicológico y sus factores de deterioro, se consolida como una propuesta basada en la evidencia clínica para abordar la crisis de salud mental entre los jóvenes colombianos. La identificación de estas dimensiones y fuentes de infelicidad permite diseñar intervenciones más precisas, tanto a nivel individual como comunitario, y abre la puerta a que padres y educadores puedan detectar señales tempranas de desconexión, autocrítica excesiva o pérdida de intereses, elementos que, según el estudio, están en la raíz del malestar juvenil.










