Un giro inesperado en el caso del ingeniero Andrés Camilo Peláez Yepes, desaparecido y asesinado en abril de 2022 en San Andrés de Cuerquia, Antioquia, ha sacudido las investigaciones judiciales. Juan Diego Echavarría Arango, alias “Se Lo Juro”, quien tenía 17 años al momento de los hechos y es procesado bajo el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, confesó su participación en el crimen y entregó detalles que permiten reconstruir la secuencia de la desaparición y muerte del contratista de Hidroituango. El testimonio de este quinto implicado se suma a los procesos de otros cuatro hombres judicializados: Juan Fernando Tobón Correa (alias El Paisa), Weimar Alexander Castillo (alias 300), Willinton Ortiz (alias Willy) y Brayan Andrei Palacio Arango (alias El Cabo), quienes enfrentan cargos por desaparición forzada agravada seguida de muerte.
Según la versión del joven declarante, los hechos ocurrieron en la madrugada del 4 de abril de 2022, cuando Andrés Camilo fue interceptado por cerca de cinco personas en el parque principal de San Andrés de Cuerquia. “Después de golpearlo, lo subieron a un vehículo”, señaló un delegado de la Fiscalía General de la Nación durante una audiencia judicial citada por El Tiempo. Desde allí, la víctima fue trasladada primero a una finca vinculada a alias Caníbal, donde comenzaron las agresiones, y luego a una vivienda urbana que funcionaba como expendio de estupefacientes del grupo delincuencial organizado “El Mesa”. En ese lugar, Peláez Yepes murió en cautiverio, y los implicados habrían ocultado sus restos para evitar ser descubiertos.
Disputas por el control del microtráfico
El móvil del crimen estaría relacionado con el control territorial del microtráfico en la región del Norte de Antioquia. De acuerdo con la investigación, el grupo “El Mesa” había perdido un millón de pesos y planeó secuestrar al ingeniero para exigir esa suma como rescate. Posteriormente, los captores aumentaron la exigencia a diez millones de pesos, pero la víctima afirmó no tener el dinero ni forma de conseguirlo. Esta negativa habría exacerbado la violencia contra el contratista, quien había llegado al municipio el 3 de abril de 2022 por labores profesionales en el proyecto Hidroituango y desapareció tras salir del hotel donde se hospedaba.
La confesión de alias “Se Lo Juro” cambió la hipótesis inicial de los investigadores, que antes creían que el secuestro y asesinato se habían concentrado únicamente en la vivienda urbana. El nuevo relato incluye la finca como primer lugar de retención, lo que obligó a la Fiscalía a realizar inspecciones y excavaciones en el inmueble durante agosto del año 2024, en busca de evidencia forense que confirme los hechos. Paralelamente, Juan Diego Echavarría Arango ya se encontraba privado de la libertad en Santa Rosa de Osos por otros procesos cuando fue vinculado a este caso, un detalle que subraya su reincidencia delictiva.
“Es fundamental que se garantice la seguridad de alias ‘Se Lo Juro’”
Miguel Ángel del Río Malo, abogado de Claudia Yepes Upegui (madre de la víctima), citado por El Tiempo
La madre de Andrés Camilo, Claudia Yepes, ha liderado desde entonces una campaña pública de búsqueda de verdad y justicia, que encontró un nuevo impulso con la confesión del quinto implicado. Su abogado, Miguel Ángel del Río Malo, pidió a las autoridades reforzar la seguridad del joven testigo, quien está recluido en un establecimiento de mínima seguridad, para evitar represalias por parte de la organización criminal “El Mesa”. La Fiscalía, por su parte, prepara escritos de acusación contra los cuatro detenidos adultos y gestiona nuevas órdenes de captura contra otros miembros del grupo, incluido su presunto cabecilla, en un esfuerzo por desmantelar la estructura delictiva que opera en el Norte de Antioquia. El caso sigue en manos de la justicia, mientras la comunidad y la familia de la víctima esperan respuestas definitivas sobre el paradero de los restos del ingeniero.










