El árbitro colombiano Nicolás Gallo, ibaguereño de nacimiento pero criado en Manizales y perteneciente al Colegio de Árbitros de Caldas, recibió un reconocimiento especial de la FIFA tras su participación como AVAR (asistente del videoarbitraje) en la gran final de la Copa del Mundo 2026, disputada en Nueva Jersey, Estados Unidos. En aquel partido, España venció 1-0 a Argentina en tiempo extra, con un gol de Ferrán Torres al minuto 106, y Gallo integró el equipo de videoarbitraje liderado por el alemán Bastian Dankert, bajo la dirección del árbitro central esloveno Slavko Vinčić.
Esta final, que se jugó luego de 38 días de torneo —el certamen comenzó el 11 de junio de 2026 con el partido inaugural entre México y Sudáfrica—, significó el segundo título mundial para España, que repitió la hazaña de 2010 en Sudáfrica. Gallo no solo fue parte del equipo VAR en el encuentro decisivo, sino que a lo largo del Mundial participó como VAR o AVAR en trece partidos, incluida la final, consolidándose como el segundo árbitro colombiano en estar presente en una final de Copa del Mundo. La FIFA lo consideró uno de los jueces más confiables desde el punto de vista tecnológico, lo que motivó la entrega de una medalla de reconocimiento.
Un juez de confianza para el videoarbitraje
Durante el torneo, Gallo actuó como asistente del VAR bajo la dirección de Bastian Dankert, manejando jugadas polémicas con la herramienta de videoarbitraje. Su labor en el partido inaugural, donde ofició como VAR principal, fue clave: en ese encuentro, México venció a Sudáfrica y el delantero colombiano Julián Quiñones marcó el primer gol del Mundial. Esta fue la segunda participación de Gallo en una Copa del Mundo, pues también estuvo presente en la edición de 2022, lo que demuestra su crecimiento en el ámbito internacional. La actuación de medio tiempo de la final estuvo a cargo de Shakira y Burna Boy, quienes interpretaron el tema «Dai Dai».
Pese a su reconocimiento mundial en el uso de la tecnología, Nicolás Gallo también se desempeña como árbitro central en la Liga colombiana y la Copa Libertadores, donde tiene un perfil más bajo que como juez VAR. Tras el Mundial, el ibaguereño criado en Manizales regresará a la competencia local, que incluye la Liga BetPlay y la Copa BetPlay, además de continuar con sus compromisos en la Copa Libertadores. Su paso por Estados Unidos deja una huella para el arbitraje colombiano, que vuelve a tener un protagonista en una final mundialista después de varios años.












